jueves, 19 de abril de 2007

Poetizando -37: el silencio





Amo más tu silencio, que se oculta
en la noche y en las azoteas,
que la extensión de tu palabra
sembrada de locuaces girasoles.
Yo te creo. Y me vale.
Amo más tu nostalgia atribulada,
con la que te defiendes
del trabajo y de los días,
que la firmeza cordial y gruesa
de tus aseveraciones.
No me importa esperarte.
Amo más tu cuerpo exhausto
y la cadencia de su latido
en el que la tierra tiembla y mi vida,
que la presencia exacta
del número de tus pasos
delineando las calles.
Yo te reconozco.
Yo te amo y no temo
que tu amor a veces no cobije
sino puertos y barcos que navegan crujiendo
contra el horizonte,
porque yo soy tu barco
como eres tú mi puerto
y eres tú mi horizonte
como yo soy la noche donde el amor
respira.




La fotografía es de José Antonio Melendo © 2007

lunes, 16 de abril de 2007

Poetizando - 36: Los días y la nieve ( poema de Marta Navarro)






Atardece en la colina de tus labios.
El húmedo viento de abril
nos devuelve
las horas perdidas,
los días furtivos,
todo el amor incautado
sin previo aviso.


Atardece,
y son las cálidas
huellas del deseo
las que abren manantiales
y fronteras de fuego.
Murmullos de jade recorren caminos
largo tiempo inescrutables.
Atardece,
y en tus labios empieza la aventura.






* Marta Navarro, poeta de versos suavemente rotundos, me deja que ponga aquí este poema de amor incautado. Ella dice que abril no le gusta. A mi sí, porque es el principio de la luminosidad y el color. A los amores furtivos siempre les conviene el buen tiempo. De todas formas, cuando le guste abril: ¿qué escribirá más hermoso? Marta Navarro es una de las mantendoras del blog Entrenomadas, que ayer, domingo, ha dedicado un post a Manuel Vilas.

jueves, 12 de abril de 2007

Poetizando- 35: Y ahora tú pasas la mano osadamente (poemario de Magdalena Lasala)




Qué diera por esconderme un día bajo
la mesa de tu despacho
rival de mi fiebre
y esperar callada a que llegaras
ocupado, como siempre.
Ellos se sentarían al otro lado,
tú vendrías a tu sillón y no dirías nada
tragando el respingo de verme
ahí abajo recibiendo
lo oculto de tu cuerpo
sin remedio.
Te sabrías
a merced de mi presencia secreta,
a mi merced ese fruto
que recoges todos los días
bajo esa misma mesa, en medio
de tu reunión.
Controla ese rojo que te sube por el rostro
y acostúmbrate a mirar
antes de sentarte
en tu sillón de importante.






Mañana, en el Salón de Té del Teatro Principal de Zaragoza (precioso lugar, por cierto), la poeta y narradora aragonesa, Magdalena Lasala, presenta su nuevo poemario "Y ahora tú pasas la mano osadamente", al que pertenece el poema que pego ahora. El libro, editado por Huerga Fierro, es subyugador. En el acto de presentación leerán poemas la propia autora y la cantante Carmen París. Si podéis acudir, será mañana, 13 de abril, viernes, a las 19,30 horas.

martes, 3 de abril de 2007

Poetizando - 34: Mediterráneo





Del mar me gusta la azotea,
soleada y al viento. Reclamo su horizonte
como mío: en días transparentes
descubro la otra orilla, de donde viene el sol
entre lienzos portado, juguetón como un dios infantil:
el sol, mano que pinta sobre el mar marineros
y pájaros-gaviota hasta llegar a puerto. Habrá mercado
luego, me prometo.
Siempre demoro el tiempo de tender
la colada, mientras traigo a mis labios canciones
y argumentos por bocas de mujeres
que nunca conocí. Anclada
estoy al ancho caudal de costa a costa.
Dejo que el viento
entienda mis razones, que pruebe
su poder contra mi cuerpo. Nada opongo.
Hay un mar de rumores
claros, como las nubes de días transparentes
en el Mediterráneo,
que habita la azotea
y la música
y todas las palabras que conozco.



P.D. Hoy, especialmente, quería dejaros un texto como éste.



* La imagen viene desde aquí, y es un bello rincón que contiene los colores esenciales del Mediterráneo: azul, verde y blanco.