lunes, 30 de julio de 2007
Partida de ajedrez
domingo, 29 de julio de 2007
Bichos

Asomarse al interior es una propuesta para que un elenco de creadores de diversos ámbitos realice su particular lectura de las obras de la colección Beulas-Sarrate, a través de la intución y la reflexión. Se trata por tanto de interactuar con determinadas piezas de la colección, de sumarles significados, de intercontextualizarlas desde diversos puntos de vista y desde diferentes ámbitos. Todos, así, ganamos en capacidad de comprensión y de emoción.
Traigo un texto del proyecto del Manuel Vilas, extraído desde la web del CDAN. Este texto me parece importante, porque denota con gran efectividad y alcance filosófico cómo se realiza la simbiosis entre las propuestas plásticas y la visión literaria individual. Se cual fuere la intención primera de los autores plásticos, ha sido transformada en este proyecto por la intermediación de la percepción y la palabra de Manuel Vilas. El texto también me parece importante en sí mismo, porque se antoja un híbrido de poesía y ensayo y tiene un tono, creo, como de “racional surrealismo” que me recuerda al Bosco y a Miró, ambos extremos, ambos vanguardia.
"Somos bichos: Ojalá bichos enamorados, más que bichos aterrorizados. Los pintores pintaron bichos porque pensaron que los bichos nos devolvían a nuestra esencia de animales prohibidos, de formas irresponsables. Los pintores pintaron bichos irresponsables de sus formas. La Historia pinta hombres irresponsables de sus actos.
Puede que los bichos sean mejores que los hombres. Veo almejas y aves llenas de colores. El amor es un color. Veo una pajarita. Tal vez haya gallinas, no me caen bien las gallinas: qué injusto soy con algunos bichos. Veo un pez. Adoro los peces. Los peces son amor, eso veo en Conciliábulo de Santiago Lagunas. Veo también una fiesta de bichos.
Los bichos están bien. El siglo XX apostó por los bichos. El Renacimiento apostó por el hombre; y Kafka lo hizo por las cucarachas. Un gato sostiene dos peces. Menchu Lamas dice que quien sostiene los peces es un hombre, pero yo creo que es un gato, un gato maravilloso, porque tiene topos en la cabeza y un ojo ciego.
El mundo es maravilloso. Roberto Matta pinta bichos extraterrestres que se convirtieron en motoristas, sacudidos por la velocidad. Sólo los motoristas metafísicos usan el amarillo y el rojo, el blanco eléctrico y el azul cósmico. Los bichos cósmicos de Matta están medio descuartizados porque viajan por el universo a la velocidad de la luz. Los bichos de Matta son medio transparentes, casi son de aire, casi son nada, como todo lo que viaja a la velocidad de la luz. Los bichos de Matta son algas acuosas salidas de la mente de un bicho delirante y gigantesco de cuyo nombre no quiero acordarme.
Pero llegamos ahora a la parte trágica: también están los bichos degollados, las sangrías, las picassianas cabezas de cordero con ojos que siguen abiertos a pesar de que ya no ven nada, o tal vez nunca vieron nada. Víctor Mira era un místico del sacrilegio. Pintó una cruz que se convirtió en un águila. Y pintó cruces rojas que se convirtieron en una manada de pájaros que viniendo desde la tierra oscura ascienden hacia un exiguo fragmento de cielo escasamente azul. ¿De modo que los símbolos también eran bichos? Exactamente, eso dice Mira. Los símbolos son bichos, feos bichos de goma roja. ¿Goma comunista? No, no creo. Ese rojo crucificado de Mira es amor derrotado. ¿No hay alegría en los bichos de Mira? No, no la hay. Por eso se mató. Las cruces de Mira son bichos santificados. Son aéreos recordatorios de que una vez el mundo fue sagrado, y ya no lo es. Los bichos-cordero de Mira son sufrimiento, dolor, tortura, engaño, tiranía, crucifixión. Los bichos cordero de Mira son mi corazón, mi desesperado corazón. Mira es desesperación, y yo también. Y tú también. Y todos somos desesperación. Lo que te pide la pintura de Mira es solidaridad: es decir, que te desesperes con él.
Y Karel Appel pintó un bicho humano. Lo que pintó Appel es al hombre elefante desnudo, con exhibición de un legendario miembro viril; un miembro claramente de obispo octogenario, un miembro que es como para devolvérselo al Hacedor diciendo “esto no es amor ni es nada”. El bicho de Appel tiene además un tumor en la sien izquierda, una protuberancia que debe de ser el alma. Porque el alma ocupa lugar. Ni aun siendo la novia de Frankenstein me daba una alegría con el colgajo de Appel. Dicen que San Juan de la Cruz también tenía una protuberancia en la sien izquierda, protuberancia clavadita al bicho de Appel. El bicho de Appel es un monstruo, pero todos somos monstruos.
Y, finalmente, Zush pintó un conejo-rata medio persa o egipcio que es nuestro semejante. Manos del conejo-rata y brazos y piernas del conejo-rata completamente humanas. Ese bicho parece un Rey. Su sexo es muy poco atractivo si es que tiene sexo. El bicho de Zush lleva en el estómago una puerta blanca, con un icono en donde se representa una rata: el eterno retorno de las ratas. Ay, los bichos-rata, que son un clásico del siglo XX. Zush piensa que somos ratas evolucionadas. Ratas que son Reyes.
Toda la historia de la humanidad se basa en el intento insistente de la filosofía en hacernos creer que somos algo más que animales. Y sin embargo, la pintura contemporánea insiste en vernos como animales, si bien animales de formas desconocidas. El conejo humano de Zush parece darnos la bienvenida a un mundo de formas mutantes. Las cruces voladoras de Mira nos recuerdan que Dios se ha dado el piro de este mundo. Es como si Dios hubiera dado orden a todas sus cruces de regresar al cielo, o a lo que queda de cielo. Eso pinta Mira: cruces voladoras, que son una manada de gorriones-bicho, regresando a lo Alto. Los dibujos animados de Roberto Matta me dan ganas de subir a una moto y, como Dios mismo, darme el piro yo también. Y Menchu Lamas me recuerda que pescar es una actividad ancestral. Me recuerda Lamas la vida triste de las Lubinas, condenadas a ser el segundo plato. ¿Cuántas veces he pedido Lubina en los restaurantes? Y la almeja inflamada de Lagunas me recuerda a la muerte, a una muerte deliciosa. La almeja inflamada, en cuyo interior hay sangre no humana. Somos bichos. Ojalá bichos enamorados, más que bichos aterrorizados.
Los pintores pintaron bichos porque pensaron que los bichos nos devolvían a nuestra esencia de animales prohibidos, de formas irresponsables. Los pintores pintaron bichos irresponsables de sus formas. La Historia pinta hombres irresponsables de sus actos".
* La imagen reproduce de la obra "Conciliábulos" de Santiago Laguna (1987), que forma parte de la colección Beulas-Serrate, piedra angular del CDAN -Centro de Arte y Naturaleza- de Huesca
miércoles, 25 de julio de 2007
Un poema de Marta Navarro / Una fotografía de Carlos Manzano

Lo contrario del mar
es un reloj de arena.
Un espacio triste y artificial,
claustrofóbico
y siempre inquietante.
Lo contrario de una caricia
es la voz metálica
de tu contestador telefónico.
Pido un poco de calor
y me ofreces una manta
de dibujos disney
con banderas apestosas.
Me levanto con el corazón arrugado
y perezoso.
Tú me miras y preparas en silencio
un café repleto de cicatrices.
La taza de porcelana azul se rompe. Yo también.
Lo contrario de Venecia
es esta ciudad rodeada de agua
pero siempre sedienta.
Una ciudad adicta a las baldosas
y a los turistas
con horario fijo.
Este es un poema incluido en el poemario “La victoria del heno”, con el que la poeta zaragozana Marta Navarro ganó recientemente el Premio de Poesía Victoria Kent 2007. Yo creo que Marta Navarro posee un lenguaje muy personal, con una valiosísima inclinación a dotar a lo próximo y al detalle casi cotidiano de un nuevo sentido, que ahonda en una realidad no tan visible, pero siempre sin perder de vista lo inmediato, sin olvidar el primer impulso semántico. Un lenguaje que suma, pues, realidades y nos conduce, mediante el discurso poético, de una a otra, de tal forma que sus límites se pierden en ese discurso. El poema es así un lugar cómodo, cercano, cálido, aunque al mismo tiempo nos enfrenta sin concesiones al espejo de la reflexión.
Marta Navarro es una de las mantenedoras del blog Entrenómadas.
La fotografía, que a mi me gusta mucho, es de Carlos Manzano, escritor y fotógrafo, quien en otoño presentará su segunda novela que publicará Mira Editores. Carlos Manzano edita, junto a Magda Díaz, la revista Narrativas. La fotografía de Venecia fue publicada, dentro de un sugestivo reportaje, en el número 12 de El Cronista de la Red.
lunes, 23 de julio de 2007
Conchesta
Dos poemas de María Wine

Me encontré con la poesía de María Wine por primera vez en 1978. Por lo menos eso dice la fecha que escribí en el tomo de color verde titulado “Antología” y editado por Plaza & Janés, con textos traducidos por Justo Jorge Padrón. Los leí con mucha dedicación y muy impresionada por su lenguaje directo, sencillo y eficaz. Subrayé mucho. Por aquel tiempo ese lenguaje “tan mínimo” me enseñó una forma diferente del tiempo poético a aquel al que yo estaba más acostumbrada: los románticos ingleses, el siglo de oro español, la generación del 27, los simbolistas….. Entonces me gustaba mucho el cine de Bergman y la poesía de María Wine en algunos aspectos, sólo en algunos, me lo recordaba: la capacidad de llamar a las cosas más terribles por su nombre, sin necesidad de dar circunloquios, como hacemos muchas veces los mediterráneos. Eso me parecía muy norte-europeo: pasar sin transición de la luz a la sombra y viceversa. Y aún sigue pareciéndomelo. Será cosa del paisaje, quizá.
De todas formas encontré muchos mensajes en los poemas de Wine que todavía no acertaba a compartir. Sí, entender. No, compartir. Supongo que era cosa de edad. María Wine comenzó a escribir cuando tenía ya unos pocos años más de los que yo contaba cuando la encontré y los primeros poemas de aquella “Antología” datan de cuando la poeta había cumplido treinta. Aunque estas cosas las pienso ahora.
Hubo veces después en que releí algunos de esos poemas, en determinados momentos. Luego, la verdad, pasaron años sin abrir ese libro verde. Hace poco compré otra edición de poemas de Wine traducidos al castellano: la de Francisco Uriz, en Libros del Innombrable, reunidos bajo el título “La incierta nave del quizá”. Y como éste y el libro verde son dos libros creo que bastante diferentes, en cuanto a la selección de poemas y concepción de la edición –además de que el de Padrón sólo alcanza hasta 1975 y el de Uriz lo hace hasta el año 2000-, he ido un poco de uno a otro. Me parece que esta vez si he compartido muchas cosas de las que cuenta María Wine. Supongo que será cosa de la edad.
Los prólogos de ambos volúmenes ayudan mucho a entender el universo de esta poeta danesa de nacimiento, aunque sueca por adopción y por amor, pues María Wine empezó a escribir poesía después de unirse al también gran poeta Artur Lundkvist, en 1936, y lo hizo en sueco. Francisco Uriz puntualiza bien que quizá este uso del sueco (un idioma no propio en origen) es el que le lleva a escribir de forma sencilla, concreta, con gran cantidad de imágenes de la vida diaria. Sea como sea, de manera tremendamente efectiva y afectiva.
Copio dos poemas, traducidos por Francisco Uriz y entresacados de ese libro “La incierta nave del quizá”. Por cierto que hay un post de Antón Castro sobre las memorias de Francisco Uriz en el que se hace mención a su relación profesional con el esposo de María Wine, Artur Lundkvist.
Expedición de descubrimiento
Si no tuvieras
tantísima prisa
(a tu muerte llegarás en todo caso a tiempo)
podrías darte cuenta de muchas más cosas.
Podrías por ejemplo descubrir
que la yema de tu dedo
tiene la misma forma abovedada
que un grano de uva
que su piel tiene el mismo dibujo
de pequeñas estrías acanaladas
que la piel de la uva
y que cuando aprietas la yema de un dedo sobre otra
la sensación de blanda dureza es la misma
que cuando la aprietas sobre la uva
Descubrirías
que los párpados de los ancianos
bien están toscamente arrugados como piel de higos
bien tenues y transparentes
como la película del ojo de un pájaro
Tendrías tiempo de ver
que en el esmalte brilla una sonrisa
que el cuchillo en realidad es un rayo capturado
y que la caballa ha sido asada a la parrila por la sombra
Descubrirías que
a menudo una piedra dura protege
un secreto blando
y tendrías tiempo de escuchar la melodía
que suena dentro de cada pelo
Podrías leer el mensaje de la escarcha
en el cristal de tu ventana
y asombrado descubrirías
lo difícil que es llorar
bajo un sol deslumbrante
así como que se necesita coraje para atreverse a reír
en la oscuridad nocturna
Si fueras un hombre
descubrirías
que la mujer que llevas dentro ansía
permiso para echarse a llorar
y si fueras mujer
que el hombre que llevas dentro ansía
permiso para dar cuenta
de tu malgastada debilidad
Descubrirías
que casi todo lo que les reprochas a otros
es un reproche que has evitado hacerte
Si te dieras tiempo para contemplar
la alfombra del paisaje que has tejido con tu vida
podrías descubrir muchos senderos que te has saltado
a los que nunca podrás volver
Y quizá gracias a tu descubrimiento
dejarías de saltarte el día
para alcanzar rápidamente la noche
dejarías de saltarte el invierno
para llegar rápidamente al verano
y con este conocimiento
alargarías tu vida considerablemente.
Desolación
Ella siguió viviendo su vida
en la habitación donde él había muerto
para seguir respirando siempre
sus últimos suspiros
reflexionar sobre las últimas
ideas que él pensó-
Se metía en sus ropas
se sentaba en su sillón
y leía una y otra vez
el último libro que él había leído
pero nunca pasaba de la página
a la que él había llegado-
Llevaba en la muñeca
el reloj de pulsera de él
que había hecho tic-tac a la velocidad de su pulso vivo
y ahora lo hacía débilmente al compás
del pulso renuente y triste de ella
Comía con los cubiertos de él
bebía de su taza favorita
Se peinaba con el peine de él
delante de su espejo
Se quedaba largo ratos mirando
al espejo buscando inquisitiva
como si esperase que la profundidad
le fuera a devolver por compasión
el rostro de él.
(María Wine murió, cumplidos los noventa años, creo que en el año 2002, aunque algunos textos señalan como fecha de su fallecimiento 2003. Su esposo había muerto en 1991 y hasta ese momento permanecieron unidos desde que se conocieron.)
viernes, 20 de julio de 2007
El tiempo de la felicidad

Es una película un poco cursi, quizás. Aunque lo cursi tiene su lado bueno. Pero, sí, es un poco tontona. Es que va de eso. He visto, siempre en la televisión, tres veces, creo, “El tiempo de la felicidad”, la última antesdeayer. La dirigió en 1997 Manuel Iborra, el marido de Verónica Forqué (la hija del aragonés José María Forqué, esta actriz que a mi me gusta mucho y que se parece a la pintora Berta Lombán). Verónica Forqué protagoniza la película, junto a María Adánez, Silvia Abascal, Pepón Nieto, Antonio Resines y Liberto Rabal.
La cinta habla de un verano, el de una familia, en Ibiza, en 1970. Una familia un poco especial en su comportamiento, para la época en España. Pero eso no tiene ninguna importancia, porque estamos hablando del verano, la estación de la libertad (en la infancia y la adolescencia), la estación en la que casi todo parecía posible. Por ese lado fácil de la nostalgia la película me engancha siempre que me la encuentro, y la dejo hacer gustosa.
El padre (Resines) es un actor de éxito y de malas películas, un niño grande, bebedor, que se comporta más como el hermano mayor de sus hijos que como su padre. Se llama Fernando. Julia, la madre (Forqué) ha roto su matrimonio por todo ello, aunque le ama. Es escritora, pero quería ser actriz y su marido no se lo permitió. Fernando está muy arrepentido, pero no puede ser de otra manera, y Julia lo sabe. Julia es la única adulta de esta familia de niños que deben dejar de serlo . Pero en este verano Julia quiere ser únicamente feliz y está dispuesta a que todo sea armónioso y sencilo, y a ser un poco niña ella también, antes de encarar el papel de "La señorita Julia" con el que por fin va a volver a los escenarios.
Todos los hijos (Elena –Adánez-, Verónica –Abascal-, Juan –Rabal- y el fabuloso en su interpretación, Pepón Nieto- Cucho en la peli-) son ya adolescentes y jóvenes preguntándose qué va a ser de ellos en adelante y descubriendo todo el gozo y el dolor de las relaciones amorosas y sexuales. Este de la película parece que será el último verano en libertad de todos ellos, el último verano de verdad.
Por eso la película transpira tranquilidad, lentitud (las del estío mediterráneo). Los conflictos se resuelven sin traumas ni dramas, con la naturalidad propia de la vida sin prisas. Y en esa lentitud crece una tremenda y tierna melancolía –sólo en la contemplación puede nacer la melancolía, enemiga de la acción-, que se plasma en el tono amarillo y naranja de la luz. No hay más atrezzo que una casa junto al mar y su paisaje. La banda sonora es espectacular: Cohen, Joplin, Satie, el mar y el viento.
Un homenaje a la existencia anárquica y libre con la que el que más y el que menos sueña, y que sólo fue posible en aquel tiempo de verano de la infancia y la adolescencia. Y en la cultura hippy, que la película de alguna manera evoca.
No he hecho un post sobre cine porque quiera emular – cosa imposible- a 39 Escalones. Me apetecía hablar de esta película, en mitad de la canícula, porque al verla antesdeayer, de nuevo me di cuenta de que verano tras verano añoro siempre aquellos otros verdaderos veranos ya antiguos.
jueves, 19 de julio de 2007
No juego nunca a nada...
.... bueno, no es verdad del todo. Jugaba al parchís, a la oca, a la rayuela, a la goma, al teatro, al festival de Eurovisión, a tula (de pequeña y de mayor), al escóndite (de pequeña y de mayor), a médicos y enfermeras (de pequeña y de mayor... :) Pues va a ser que sí que juego...
Pero no lo hago normalmente a juegos de azar (¿o sí?). El caso es que soy otra de las implicadas en este sorteo de Helektron. Un MP4 es el premio. Y me invita Inde, que lo quiere para el Joaquín, dice. A ver si nos toca. Si me toca a mi, te lo regalaré MariSancho, para el Joaquín. Es que yo tengo uno, que me lo hice con los cupones de la cartilla de El País y unas pocas perras. Todavía vale, aunque estas cosas van que vuelan.
Con el requisito de poner el enlace al sitio ya he cumplido. Otro requisito es pasarle la bola a cuatro: Pasapues, 39 Escalones, Ana Manzana, José Antonio Melendo, por ejemplo. Y con el último cumplo ahora yendo a Helektron y diciendo que ya he cumplido con los otros dos.
¡Suerte, Joaquín!
miércoles, 18 de julio de 2007
Poetizando - 40

A veces me pregunto cómo es esta mujer
de la que hablas y a la que ciñes
alas en los pies y en las manos
la rienda de los vientos, el olor
de la tierra en sus cabellos, el beso
azul del mar o el firmamento entre sus senos.
Pregunto por su nombre, su estatura,
la huella de sus pasos y la piel
que desliza su sombra cuando calla.
La veo entrecogida y abrumada
por tanto amor que le brota en los ojos,
rota su condición de persona o de nadie,
elevada sobre la noche blanca y alabada
por tu voz que la esculpe,
la recrea, me la devuelve otra, más hermosa,
más alta, mejorada sin duda,
hecha amor que se alza y que transciende
cada esquivo minuto en su pequeño afán.
A esta mujer, que te ama, pregunto, sin saber si me oye,
cuál es su condición de amada,
qué mérito adquirió, cuál fue su gracia
y en figura de quién trazó el embrujo.
Pero, yo, que te amo más que ella te ama,
no sé dónde encontrarla
y preguntarle qué he de hacer o decir
para que tú me ames como a ella
la amas.
* La imagen es un dibujo del pintor Amadeo Modigliani (1884-1820).
lunes, 16 de julio de 2007
Cumpleaños

En la de esta tarde éramos todos adultos, menos él, porque su primo y algunos amigos andan ya de vacaciones y no han podido asistir. Es lo que tiene cumplir años en plena canícula. Antes a Daniel no le importaba mucho no tener niños cerca. Pero ahora cada vez está más a gusto con ellos, aunque no tengan problemas. La otra tarde, merendando por la calle, se integró muy bien en el juego de soldados en el que se entretenían dos chicos conocidos; a su manera y ayudado un poco, él estuvo jugando con ellos un buen rato. Esta tarde Daniel se empeñaba en jugar y en saltar y todas esas cosas; y, aunque algo hemos hecho él y yo –que soy un poco gamberra-, los demás adultos no nos acompañaban mucho en esos menesteres. Por eso, creo que el rato que más ha disfrutado ha sido el que ha estado escuchando el nuevo disco de su colección, uno de sus regalos de cumpleaños: esta vez con un montón de canciones pertenecientes a la serie de dibujos animados de Winnie the Poo. Gusto musical variado donde los haya el de Daniel.
En realidad, su cumpleaños comenzó pues a celebrarse el viernes en el campamento. Y ayer también anduvimos con el mismo tema, porque fuimos en busca de juguetes apropiados. Normalmente necesitamos de su colaboración para ver si se adaptan a él o no. Daniel, como todos los niños, se lo pasa de miedo probando juguetes. Y, como todos los niños, los quiere todos. Elegimos los que vimos que le gustaban más y que él podría manejar con facilidad, y creo que ha pasado la noche un tanto nervioso, esperando el día de hoy para poder tomar posesión de sus nuevos juguetes. En otro momento hablaremos de este complicado tema de la inexistencia de juguetes para niños con discapacidad.
Hoy ha seguido muy inquieto, haciendo su inmersión en los juguetes, recibiendo llamadas telefónicas y con la fiesta de la tarde. Las reuniones le cohiben un tanto y le descentran. Pero ha observado con mucho interés su tarta de cumpleaños, con su gran vela en forma de ocho. Me ha tocado comerme una parte de la tarta que tenía un sol dibujado, y Daniel me ha ayudado un poquito. Para finalizar la tarde y retomar la calma necesaria, un nuevo rato de música en plan relajado. Eso lo ha devuelto a su locuacidad habitual en estos tiempos. Supongo que a estas horas ya hará un rato que estará durmiendo. Tres días de cumpleaños son muchos días y agotan a cualquiera. Pero se los merecía por dos razones, cuando menos. Una, porque el miércoles Daniel se cayó del columpio donde jugaba en el campamento; se hizo un chichón considerable, a consecuencia del cual ahora lleva el ojo completamente morado. Un buen susto para todos. Aunque no ha tenido más importancia que ese tremendo moratón y unos cuantos rasguños por la cara. La otra, más positiva, son las buenas noticias que nos dio el doctor Valdizán, su neurólogo, a mitad de semana: como viene sucediendo las últimas veces, la cartografía de Daniel da muy buenos resultados y su cerebro sigue madurando y superándose a sí mismo. No me digáis que lo cuente en término médicos. No sabría.
La foto de Daniel corresponde a un día de excursión a una granja que hizo durante el curso escolar con sus compañeros y profesores del Ángel Riviere. Le están enseñando un cordero, y parece que se lo pasó pipa. La pongo porque me gusta más ésta que las que hoy hemos hecho, que no han estado muy afortunadas. Y porque la risa de Daniel siempre es el mejor regalo que él nos hace a todos.
viernes, 13 de julio de 2007
Bloguellón, bloguellón (7.0)

Fuera por lo que fuera -:) -;) , acudió mucha gente, sí señor. Dicen por ahí las crónicas y los que llevan las cuentas que hubo más de 50 personas blogueras allí juntas. Ambiente muy animado, la verdad. Pero, imposible hablar con todos, ni siquiera saludar a todo el mundo. Vi unas cuantas caras nuevas, cuya pista habrá que seguir. Conocí personalmente a 39 escalones, el gran sabio del cine y de más - según intuyo- y a alguno más por ahí con quien aún no había hablado. Aunque, reconozco que estaba un poco-bastante cansada y las sillas de la terraza de Las Ocas, tan cómodas, me retuvieron bastante rato en un agradable rinconcete de charla amigable con los diferentes blogueros que iban y venían.
¡Ah! Se me olvidó llevar el libro que recogí en el anterior bloguellón al que asistí, el 5.0. Así que lo debo para el 8.0.
Hay por ahí un montón de buenas crónicas y estupendas fotos: Camyna, Pasapues, Texto casi Diario, Inde, LaMima, etc, etc. Desde algunos de estos amigos podréis ver el resto.
miércoles, 11 de julio de 2007
Bilbilis

Será el espíritu de Roma quien dé señas de identidad a Bilbilis como ciudad, aunque la elección del asentamiento humano correspondiese a uno de los grupos de lusones –de todavía incalificado origen- que andaban por las riberas del Jalón medio y del Jiloca con anterioridad a que se manifestase el interés de los romanos por la Península Ibérica. Durante los siglos II y I a. c., la población se ve sometida a la gran inestabilidad generada por los enfrentamientos casi continuos entre las tribus celtíberas y el ejército romano, y después entre los propios romanos: las campañas de Tiberio Sempronio Graco (180-179 a.c.), la larga guerra derivada de la rebelión de Segeda (156 a.c.), o las lucha civiles entre Quinto Sertorio y Quinto Cecilio Metelo (79 a.c.), y entre Pompeyo y César posteriormente (49-45 a.c.) Parece que la ciudad que se convertirá en la Bílbilis romana había decidido acercase a la órbita de los conquistadores muy pronto, ya en el siglo II a.c. y tal circunstancia propiciará el asentamiento de colonos itálicos.
De esta manera, cuando, pacificada Hispania y muerto luego violentamente César, Augusto emprende su política de urbanización del Imperio - en la península ibérica llevada a cabo de la mano de Agripa -, Bilbilis es una de los enclaves elegidos en la Península Ibérica como lugar de la representación del poder, la gloria y la riqueza de Roma. Toda la ciudad se organiza escenográficamente sobre las laderas de los cerros que ascienden, entre terrazas con suaves rampas, ajadas escaleras de alabastro y cálidas y luminosas casas de inclinadísimos tejados, hacia el conjunto magnífico del foro, el templo y el teatro, los cuales sin duda con su espectacularidad se harían visibles a lo lejos para todos los habitantes de la zona, siendo en buena medida costeados por las familias acomodadas de la ciudad, quienes ganaban así el favor de los poderosos de la metrópoli. Para ello los patricios bilbilitanos no escatimarían esfuerzos y no se conformaron con los nobles materiales de las canteras cercanas, sino que acarrearon hasta su ciudad la exhuberante piedra negra de Calatorao e incluso los excelsos mármoles de Carrara, los más delicados de Grecia, o los luminosos de Africa y Anatolia fueron adquiridos en los mismos almacenes que abastecieron la construcción del Foro Augusteo de Roma.
El foro bilbilitano, erigido en la cima del cerro de Santa Bárbara, fue inaugurado en época de Tiberio y contó con la aportación económica del ciudadano Emilio, hijo de Gayo, a quien sus conciudadanos glorificaron con agradecimiento en lapidaria inscripción por los siglos de los siglos, por lo menos hasta hoy. Modificado después, en tiempos de Trajano, el foro contaba con una plaza casi cuadrada a la que se abrían en los lados oeste y sur tiendas y tabernas de artesanos y comerciantes, en el este se levantaba la basílica que tendría muy posiblemente tres naves, y en el norte el templo, que exponía así su monumental fachada al sol del mediodía. El conjunto contaba con fuertes muros de contención, pórticos y criptopórticos, así como monumentales escalinatas que se abrían comunicando unos niveles con otros. Una gran escalinata de casi ocho metros de anchura y nueve de altura llevaba desde la plaza del foro al templo hexástilo, pseudo-períptero, de orden corintio, con una altura de unos doce metros, y en el que destacaba el color rojizo de las tejas de su cubierta. Coronando la gran escalera y ante la fachada del templo se erigía un ara de sacrificios, y rodeando el templo se repetían los pórticos, que aparecen como el elemento más característico y definitorio del foro de Bilbilis, puesto que son por una parte la transcripción arquitectónica del aterrazamiento de la construcción, y por otra multiplican los espacios ocupables del foro y también comunican unas zonas con otras.
Desde el lado oeste del foro otra gran escalinata descendía hasta la plaza que antecedía el acceso al teatro, que se construyó sobre el terreno del profundo barranco que se extiende entre el monte de Santa Bárbara y el de Bámbola. Adosado a esa ladera natural, su graderío tenía capacidad para más de 4.600 espectadores, lo que pone de manifiesto que era una construcción pensada para acoger a la población de los alrededores. Formaba una unidad urbanística y monumental con el foro y seguía el modelo del teatro Pompeyo de Roma. Lo más singular estaba acaso en su frente de escena, formado por veintidós columnas, en dos niveles, y con tres exedras curvas que se adelantaban de la línea del frente, al igual que sucedía en el teatro de Sagunto. En el exterior de lo que fue el teatro quedan restos de un pequeño templo o salcellum muy posiblemente dedicado a Livia, la esposa de Augusto, durante cuyo mandato comenzó la construcción del teatro, que se prolongó hasta el del emperador Claudio.
En la misma época de Augusto, y ascendiendo en la ciudad hacia el norte, se elevaron las termas públicas conocidas de Bilbilis, aunque es posible que hubiera otros edificios dedicados a baños públicos. Esa primera construcción no era demasiado amplia y por ello en una segunda fase de remodelación, en tiempos de los flavios, se acrecentaron sus dimensiones y se aumentó el número de salas: apodyterium (vestuario, con hornacinas para guardar la ropa), frigidiarium (sala dotada de una piscina de agua fría), tepidarium (sala templada), caldarium (sala con calefacción en suelo y muros, en la que se ubicaba una gran bañera de agua caliente) y una pequeña sala final de reposo abierta al caldarium y con una fuente de agua fresca que dulcificaba el ambiente de éste último. Las termas de Bilbilis estuvieron preciosamente decoradas con pinturas de estimable calidad, realizadas en el IV estilo pompeyano, y debidas a alguna compañía de pictores itálicos ambulantes.
A su medida, Bilbilis tenía todo lo que una ciudad romana podía ofrecer a sus habitantes. Disfrutó de una planificación urbanística excepcional, en la que los expertos han visto fórmulas y esquemas propios del oriente helenístico, pasados por los modelos de la Italia central. Sus viviendas, muchas porticadas y con atrio, e incluso huerto, en buena parte orientadas al sol de mañana y protegidas de los vientos, y sus calles aterrazadas y adornadas por revestimientos de mármol y piedra, fuentes, estatuas y epigrafías de conmemoración, fueron testigos de una activa vitalidad que dominó la comarca durante un par de siglos. Bilbilis acuño moneda y, como recuerda su ilustre hijo, Marco Valerio Marcial, fue famosa por el trabajo del hierro de sus ferrerías, si bien sus ciudadanos multiplicaron sus ocupaciones disfrutando de un pausado devenir pegado al ritmo de las estaciones. Locales comerciales, hornos cerámicos, herramientas artesanas, lugares de esparcimiento como cantinas y termas, son testigos de una apacible vida urbana que no olvidaba el cuidado del ganado - sobre todo caballos- y campos - reputados por sus hortalizas y frutales- o a la práctica de la pesca y caza:
"Varón digno de ser celebrado por las gentes de Celtiberia, gloria de nuestra España, vas a ver, Liciniano la alta Bilbilis, ilustre por sus caballos y sus armas, y el Moncayo encanecido por las nieves y el sagrado Vadavarón[1] de montes abruptos, y el placentero bosque del delicado Boterdo[2], protegido por la fecunda Pomona. Te bañarás en las tranquilas badinas del tibido Congedo[3] y en las blandas balsas de las ninfas, y tu cuerpo, relajado en ellas, lo vigorizarás en el poco profundo Jalón, que templa el hierro. La misma Voberca[4] ofrecerá a tu mesa salvajina que podrás cobrar cerca. Los veranos sin nubes los suavizarás en el aurífero Tajo tupido por la sombra de los árboles; tu sed ardiente la aplacará la helada agua del Dercenna y del Nuta más fría que la nieve. Pero cuando el nevado diciembre y el invierno desaforado brame con el bronco cierzo, buscarás los soleados litorales de Tarragona y tu Leletania…" (Marcial, Epigramas, Libro 1, XLIX)
El silencio y el cierzo se instalaron en la ciudad con el progresivo abandono de sus muros a partir del siglo III. Las cartas entre Paulino de Nola y Ausonio a finales del IV indican que Bilbilis ya ha sido abandonada a su suerte. Nunca fue olvidada sin embargo, aunque fuera para sufrir un expolio que dio vida ya en tiempos de otra civilización, la musulmana, a la nueva Calatayud, su heredera, que siguió alimentándose de ella en largo expolio de piedra y alma que no concluyó hasta acabar reduciéndola a huellas que hoy los arqueólogos se afanan en reinventar con la fidelidad histórica que su ciencia permite.
Bilbilis. Municipum Augusta Bilbilis.(http://www.calatayud. org)
Guiral Pelegrin, Carmen y Martín-Bueno, Manuel. Bílbilis I: Decoración pictórica y estucos ornamentales. IFC. Zaragoza, 1996
Martín-Bueno, Manuel. Bilbilis Augusta. CAI 100, nº 49. CAI, Zaragoza, 2000.
Martín-Bueno, Manuel."Viaje al corazón de Bilbilis". Trébede, nº 16/17, julio-agosto 1988, pp. 49-56.
lunes, 9 de julio de 2007

Es de una importancia muy relevante la celebración de este Congreso, porque el uso de los sistemas informáticos adquiere cada vez más un papel más trascendental en la educación de los niños con discapacidad y, también, en el desarrollo de los actos cotidianos de las personas discapacitadas en general. Sería muy de desear que las posibilidades que puede ofrecer la informática como ayuda a la normalización de la vida diaria de este colectivo contarán con la comprensión institucional y empresarial suficiente, de tal manera que todo aquel que necesitase de estos medios pudiera hallar la manera de acceder a ellos, al igual que ya nadie duda de la necesidad de que se dispongan de otras herramientas, como las ortopédicas, o la rehabilitación adecuada, o la atención temprana, etc.
Los objetivos de este VIII Congreso Iberoamericano de Informática Educativa Especial son los siguientes, según se recogen en la web habilitada, y en la que se podrá seguir el desarrollo del mismo de manera virtual:
- Proporcionar un foro de encuentro y debate de carácter transdisciplinario y abierto a profesionales, usuarios y familias que desarrollan, trabajan o utilizan las ayudas técnicas, la computadora e Internet en el ámbito de la discapacidad y las Necesidades Educativas Especiales.
- Conocer, compartir y difundir los paradigmas, metodologías, recursos educativos, avances tecnológicos, estrategias de intervención, investigaciones y proyectos que se han generado en los últimos años en este ámbito, tanto en el entorno educativo como familiar, laboral, de la salud, del ocio y tiempo libre.
- Trabajar por el logro de un escenario en que un software y un hardware apropiados, junto a una metodología correcta, consigan que el uso de la computadora e Internet minimicen la brecha que generan las condiciones de discapacidad y pobreza.
- Fomentar la cooperación y el intercambio entre América Latina y España a través de las nuevas tecnologías, sensibilizando a la sociedad sobre las ventajas que supone el espacio digital como lugar de encuentro e inclusión de las personas con discapacidad.
Dichos objetivos se desarrollarán a través de las siguientes áreas temáticas:
- Tecnología Educativa e integración curricular
- Marco conceptual de la pedagogía mediada por tecnologías digitales y alumnos con necesidades educativas especiales.
- Tecnología de apoyo (Assistive technology).
- Tecnología para la Comunicación Aumentativa y Alternativa.
- Apoyo de las Ayudas Técnicas y Tecnológicas para la inserción laboral.
- Tecnología para el ocio y el tiempo libre.
- E-inclusión: accesibilidad universal, usabilidad e igualdad de oportunidades.
- Investigación, innovación y formación en tecnología.
- Fundamentos filosóficos, antropológicos, sociológicos, políticos, relativos a la vinculación entre las TIC y las personas con la discapacidad.
- Políticas educativas sobre tecnología y discapacidad.
- Ergonomía y autonomía de las personas con discapacidad
- La discapacidad como mercado emergente para el sector empresarial
Me gustaría que se pudiera comprender bien las perspectivas de futuro que la informática y sus aplicaciones pueden proporcionar a las personas con diversidades funcionales. Como ejemplo el ya muy famosos del científico Stephen Hawking, al que nos hemos habituado a escuchar a través de su sintetizador de voz, y quien ha podido continuar con su labor investigadora gracias a la posibilidad de desarrollar y comunicar sus teorías por medios informáticos. ¡Cómo sería deseable que los medios de los que dispone Hawking no fueran un auténtico privilegio!
Los profesionales de la educación especial sí han entendido perfectamente estas enormes posibilidades de ayuda que tienen los sistemas informáticos, y llevan ya tiempo trabajando en las aulas con ellos. También deberían estar incorporados a la cotidianeidad de la vida en casa. Pero falta mucho todavía. Por eso quiero destacar otra iniciativa que se ha producido en Argentina: la presentación de un programa en el Congreso Nacional, por parte del senador Marcelo Guinle, para que el Ministerio de Salud y Acción Social incluya entre las prestaciones básicas dispensadas a las personas con diversidad funcional los componentes informáticos que necesiten, por lo menos, en sus procesos de rehabilitación. Este plan ha sido diseñado por un miembro de la lista del Foro Hijos-ESP, Llaiquel Sergio. Llaiquel ha transmitido al Foro la nota de prensa difundida por el senador Guinle para anunciar la presentación del proyecto. Creo que es muy clara y la transcribo:
“A través de un proyecto presentado en el Congreso Nacional, el senador chubutense Marcelo Guinle le solicitó al Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación que incluya, dentro de las prestaciones básicas que las obras sociales deben cubrir a las personas con discapacidad, los insumos informáticos (computadora y software) que sean necesarios en sus procesos de rehabilitación. La propuesta también busca que el Programa para Personas con Discapacidad que se financia con los fondos que se recaudan a través de la Ley del Cheque prevea expresamente la posibilidad de otorgar subsidios para la adquisición de computadoras o la provisión en forma directa de las mismas, en todos aquellos casos en que la computadora constituya un instrumento necesario para la «habilitación, rehabilitación, educación, capacitación laboral y/o inserción social de las personas con capacidades especiales». «En nuestro país la informática tiene un importante nivel de uso para el diagnóstico de enfermedades, pero en cambio existen limitaciones en la utilización de la informática para la educación y rehabilitación de las personas con discapacidad», señaló Guinle. «Sin embargo, muchos expertos ya utilizan el concepto de «prótesis informáticas», para referirse a aquel hardware y software destinado a suplir o amplificar funciones sensoriales, motoras o mentales, ausentes o deterioradas. En este sentido, es claro que la computadora permite mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, otorgándoles un sinnúmero de posibilidades tanto en el aspecto terapéutico propiamente dicho como a nivel educativo y laboral, por lo que debemos actuar para que su provisión esté contemplada como una prestación de la seguridad social», agregó.
RECURSO INTEGRADOR
Actualmente los programas de computación destinados a estos fines, constituyen un recurso educativo que puede facilitar notoriamente la adecuación de los procesos de aprendizaje a las necesidades particulares de cada persona, convirtiéndose en un importante recurso metodológico para ayudar a las personas con discapacidad a integrarse en los distintos ámbitos sociales. «Frente a la falta de recursos tanto de los actores que financian la educación especial, como de parte de la persona con alguna discapacidad, se suele depender de la actividad altruista de algún sector de la sociedad, o bien desde un subsidio que brinde algún organismo del Estado. Pero este camino no llega ni por aproximación a convertirse en una solución general, no discriminatoria y garantizadora de la igualdad de oportunidades educativas, terapéuticas y sociales, por lo que sin dudas el Estado debe actuar y garantizar que ello así ocurra», señaló Guinle.”
Ojala llegue a buen puerto el proyecto y cunda el ejemplo. Una cosa más para pelear, claro.
viernes, 6 de julio de 2007
Oda a un Ruiseñor
El poema “Espejismo” que Ybris nos regaló a sus lectores el otro día, como hace siempre tan generosamente y con tanta sabiduría, trajo a mi memoria, no sé muy exactamente por qué, la famosísima “Oda al Ruiseñor” de John Keats. De Keats ya hablamos aquí hace poco, en concreto del poema elegíaco “Adonais” que Shelley compuso con motivo de su muerte a los 24 años, víctima de la tuberculosis, una enfermedad que acabó con una buena parte de la familia del poeta romántico inglés.
Para quien quiera conocer algunos datos biográficos y bibliográficos anoto que se pueden encontrar en la página promocionada por Amazon: John-Keats.com. En castellano, está bastante completa la biografía de Wikipedia. Y las obras de Keats se encuentran en Bartleby.com . Dejo así los enlaces para no hacer muy largo el post y porque no tiene sentido reeescribir lo que se puede encontrar bastante bien hecho en otro sitio.Tal vez otro día hablemos un poco más de Keats, de su obra magnífica (todavía más si se piensa en el corto tiempo en el que fue escrita). Centrémonos ahora en la "Oda a un Ruiseñor", según la traducción al castellano que realizó, hace ya unos años Rafael Lobarte, y que apareció en el número- versión 1.0 de El Cronista de la Red, donde podéis leer también “Oda a una Urna Griega” y “Oda al Otoño”, igualmente traducidas por Rafa Lobarte.
Me duele el corazón y un pesado letargo
aflige a mis sentidos, tal si hubiera bebido
cicuta o apurado un opiato hace sólo
un instante y me hubiera sumido en el Leteo:
y esto no es porque tenga envidia de tu suerte,
sino porque feliz me siento con tu dicha
cuando, ligera dríade alada de los árboles,
en algún melodioso lugar de verdes hayas
e innumerables sombras
brota en el estío tu canto enajenado.
¡Oh, si un trago de vino largo tiempo enfriado
en las profundas cuevas de la tierra
que supiera a Flora y a la verde campiña,
canciones provenzales, sol, danza y regocijo;
oh, si una copa de caliente sur,
llena de la mismísima, ruborosa Hipocrene,
ensartadas burbujas titilando en los bordes,
purpúrea la boca: si pudiera beber
y abandonar el mundo inadvertido
y junto a ti perderme por el oscuro bosque!
Perderme a lo lejos, deshacerme, olvidar
que entre las hojas tú nunca has conocido
la inquietud, el cansancio y la fiebre
aquí, donde los hombres tan sólo se lamentan
y tiemblan de parálisis postreras, tristes canas,
donde crecen los jóvenes como espectros y mueren,
donde aun el pensamiento se llena de tristeza
y de desesperanzas, donde ni la Belleza
puede salvaguardar sus luminosos ojos
por los que el nuevo amor perece sin mañana.
¡Lejos! ¡Muy lejos! He de volar hacia ti.
No me conducirán leopardos de Baco
sino unas invisibles y poéticas alas;
aunque torpe y confusa se retrase mi mente:
¡ya estoy contigo! Suave es la noche
y tal vez en su trono aparezca la luna
circundada de mágicas estrellas.
Pero aquí no hay luz, salvo la que acompaña
desde el cielo el soplo de la brisa cruzando
el oscuro verdor y veredas de musgo.
No puedo ver qué flores hay a mis pies
ni el blando incienso suspendido en las ramas,
pero en la embalsamada oscuridad presiento
cada uno de los dones con los que la estación
dota a la hierba, los árboles silvestres, la espesura:
pastoril eglantina y blanco espino,
violetas marcesibles recubiertas de hojas
y el primer nuevo brote de mediados de mayo,
la rosa del almizcle rociada de vino,
morada rumorosa de moscas en verano.
A oscuras escucho. Y en más de una ocasión
he amado el alivio que depara la muerte
invocándola con ternura en versos meditados
para que disipara en el aire mi aliento.
Ahora más que nunca morir parece dulce,
dejar de existir sin pena a medianoche
¡mientras se te derrama afuera el alma
en semejante éxtasis! Seguiría tu canto
y te habría escuchado yo en vano:
a tu requiem conviene un pedazo de tierra.
¡No conoces la muerte, Pájaro inmortal!
No te hollará caído generación hambrienta.
La voz que ahora escucho mientras pasa la noche
fue oída en otros tiempos por reyes y bufones;
tal vez fuera este mismo canto el que una senda
encontró en el triste corazón de Ruth, cuando
enferma de añoranza, se sumía en el llanto
rodeada de trigos extranjeros,
la misma que otras veces ha encantado mágicas
ventanas que se abren a peligrosos mares
en prodigiosas tierras ya olvidadas.
¡Olvidadas! El mismo tañer de esta palabra
me devuelve, ya lejos de ti, a mi soledad.
¡Adiós! La Fantasía no consigue engañarnos
tanto, duende falaz, como dice la fama.
¡Adiós! Tu lastimero himno se desvanece
al pasar por los prados vecinos, el tranquilo
arroyo y la colina; ahora es enterrado
en los calveros del cercano valle.
¿He soñado despierto o ha sido una visión?
Ha volado la música. ¿Estoy despierto o duermo?
Isabel Barceló, la autora del estupendo e interesante blog Mujeres de Roma, por el que andamos engachados a las aventuras de la reina Dido, y conocedora expertísima de la Roma antigua y moderna, me manda, entre otras, esta foto de la tumba de John Keats en el Cementerio de los no-católicos de Roma. Como es bien sabido, la tumba de Keats es un lugar de peregrinación y culto para los amantes de la poesía.
miércoles, 4 de julio de 2007
El poeta Antonio Pérez Morte

Además de ser una magnífica persona y una gran mantenedor de las relaciones entre quienes escribimos en los blogs, intenta con entusiasmo divulgar la poesía a los cuatro vientos.
Dos de sus poemas:
CIERZO
Caminamos en la noche tras la luz de un verso,
con él encendimos los recuerdos:
Los recuerdos encendidos que siempre ardieron.
Charlamos al amor del fuego, del fuego del amor.
Luego llegó el día:
El cierzo arrastró las cenizas,
Borró las huellas del incendio.
(Vento / Viento -Antología de la Poesía Ibérica- Celya, Salamanca, 2004)
NÓMINA POÉTICA ARAGONESA
Para mis amigos poetas
Tomaré de Seral el amor a la palabra,
de Pinillos pasión, fortaleza y constancia.
La humildad, la intuición de Lucianico Gracia,
para cantar cada día con su voz asombrada.
La verdad de Ildefonso, sus dudas más largas.
La soledad de Guillermo, siempre solidaria.
Con Miguel me hundiré en sus preguntas eternas,
cuando huya con “sumido” a una isla desierta.
De Luesma, la luz, la sed…
la tristezade cantar Aragón, Sinfonía Incompleta.
De Labordeta la rabia y también la ternura
de quien canta por amor y por amor denuncia.
De Julio Antonio el amor, amores de leyenda,
de Navales elegancia y de Ferreró belleza.
La rebeldía de Guinda, su palabra desnuda.
De Rosendo, paisajes, reflexiones y fábulas.
La experiencia de Alegre, el misterio de Prat.
La memoria de Rodríguez, la artesanía de Trisán.
La nitidez de Vallés, la construcción de Esquillor,
la utopía entrañable de Emilio Gastón.
La rotundidad de Petisme, la sencillez de Teresa,
el compromiso de Rey y la esperanza de Serna.
De Ciordia ironía, transparencia de Blancas.
La hondura de Vilas y la amargura de Salas.
La fuerza de Andú, de Saldaña su magia.
La melancolía de Antón, de Alcubierre nostalgia.
De Lasala, sin duda, las confesiones más tiernas
y también la emoción y la inquietud de Sopeña.
(Antología de la Nueva Poesía Hispanoamericana, XII Edición, Lord Byron, Febrero de 2006)
Un beso, Antonio.
martes, 3 de julio de 2007
No hay manera: barreras arquitectónicas en la nueva estación de autobuses**

* La fotografía viene también desde Heraldo de Aragón y es de Alvaro Calvo ©
lunes, 2 de julio de 2007
Noche de domingo, de novela y de teatro

Cuando Fernando me avisó de que LaMima había subido un post larguísimo sobre la novela, estaba yo viendo la reposición de uno de los innumerables Estudio 1 realizados por el recientemente desaparecido, Pedro Amalio López: “Carlota”, de Miguel Mihura. Se trataba de un programa homenaje al magnífico realizador de televisión, al que debemos tantos buenos programas. La inclusión en ese especial de una reposición de uno de sus Estudio 1 me hincó delante de la pantalla del televisor, cosa que últimamente hago contadísimas veces.
Alguna vez he comentado mi devoción y nostalgia (que sé compartida con muchos) por aquellos espacios dramáticos que nos permitieron conocer a los espectadores provincianos muchísimas obras del teatro clásico español, del clásico griego y romano, de Shakespeare, Moliére, Ibsen, Oscar Wilde, Tennessee Williams, el propio Miguel Mihura, Buero Vallejo, y un buen número de otros que me dejo en el doble fondo de la mala memoria. Seguí esos montajes teatrales específicos para la televisión, durante años, desde mi más temprana infancia hasta que dejaron de producirse. No sé por qué los diversos intentos de retomar la emisión, con formatos y periodicidad diferente, no han cuajado. Seguramente debido un poco a todo: presupuestos, gustos del público, audiencias y demás criterios que rigen rigurosamente en el momento actual la programación de una televisión pública. Hace un tiempo TVE comenzó a emitir dos o tres obras de teatro al año, nada más, de nuevo bajo el rotulo histórico de Estudio 1. Qué pocas, que lástima, creo. No sé muy bien si ni siquiera esa escasa programación se mantiene con regularidad.
Tengo absolutamente claro que esos Estudio 1, que creó Juan Guerrero Zamora, generaron, fomentaron e hicieron crecer mi gusto y amor por el teatro que conservo, incluso acrecentado con el tiempo. Desde el punto de vista de la escritura, el dramático es un género que admiro porque siempre me ha parecido muy difícil decir algo sustancioso hablando con naturalidad. Desde la visión del espectador, me parece tan meritorio el esfuerzo de montar una obra de teatro (económico, imaginativo, de producción, de interpretación) que por muy mal resultado que se produzca, siempre encuentro algo estupendo.
De “Carlota”, la obra que se pasó ayer, se podría decir muchas cosas. No es una de las obras que más se destacan normalmente de Mihura. Pero, como en casi todas las del autor, sorprende la frescura, la agilidad de los diálogos, el sentido tan elegante de las situaciones trabajadas en clave surrealista y de absurdo, que hoy nos pueden parecer un tanto ingenuas, pero que no han perdido un ápice de su lustre literario. También pensaba, viéndola, que en esa obra, de finales de los años cincuenta, hay algunos diálogos que hoy no serían posiblemente planteables en horarios televisivos de gran audiencia por “políticamente incorrectos”. Y sin embargo no encierran más que un afiladísimo sentido del humor, una capacidad de entender al ser humano y a la sociedad desde el humor inteligente, que no es explícito, sino que deja al espectador terminar la idea. Me parece que ese sentido del humor lo estamos perdiendo., y con él posiblemente la capacidad de autocrítica.
En fin, un regalo la noche de domingo. Así que pasara cada siete días.

