
- Preferiría no quitarme las gafas de sol.
Me he ido acostumbrando a mirar tras la sombra y estoy bien de esta guisa.
Habito en las esquinas de la luna. Cualquier esquina de la luna vale
para estar en el centro del mundo: no doy ya vagas vueltas
por la historia, no sueño que transito en mis reencarnaciones por eras
geológicas, imperios de epopeya o dieciochescas danzas.
No me interesa nada desentrañar el corazón perverso de millones
de negros agujeros– (lo que solía entusiasmarme antes) – esquivos e insaciables.
Miro desde la sombra. Recuento
con los dedos, pues no quiero perderme. Me defino atrapada.
Los ladridos atruenan en las deslumbradoras plazas de los desiertos.
Todas las tardes
armo y desarmo este puesto amarillo
con viejos utensilios que ya no considero como míos.
Y algún nómada acude a mi reclamo, pues hago buenos precios.
Voy vaciando la casa.
En ello me entretengo últimamente. Y en hablar.
A algunos compradores puedo ofrecerles té o café recalentados. Y el tiempo
da la vuelta bajo el ocaso entonces,
como un calcetín o un abanico, y hablamos, así, como entendiéndonos.
Hablar no vale nada, ni mi tiempo tampoco. Llevo gafas de sol porque el atardecer
me daña la mirada. Quédate un poco más: are some way off,
- como una canción, - réstez un peu plus.
Nada valen mis ojos. Se trafica con ellos
en las páginas web donde subastan objetos seminuevos.
Pero nadie los compra. También el mediodía me hace daño. Mueren
al mediodía casi todos los niños. Cuando resuena el timbre
que anuncia la salida del colegio. O la bomba.
O el crujido del hambre en el cabello. O las algarabías
junto a los mostradores de las tiendas de chuches, sobre los pasos de cebra y en las papeleras rebosantes de envoltorios.
Y algunas veces los niños nacen muertos, como los días. También el amanecer me hace daño en los ojos que no tengo.
Habito tras las gafas de sol, porque
no puedo ver y prefiero la luna.
Ojala que el café te haya templado el ánimo.
Ya estoy arrepentida.
Para hacer llevadera tanta contradicción, cualquier esquina de la luna vale.
---------------------------------::::: el formato de la plantilla del blog no permite a los largos versículos de este texto expandirse a su gusto /... vaya....












