miércoles, 19 de septiembre de 2007

Daniel, tal cual



Este año parece que Daniel ha empezado las clases con ganas. Teníamos un poco de miedo, porque su grupo ya es el segundo año que, por diversas razones (interinidades - que afortunadamente para los niños se alargan años-, y bajas laborales), cambia de profesora. Y Daniel es bastante tímido y desconfiado al principio de entablar conocimiento con las personas. Pero parece que la cosa va bien. Daniel se va mostrando como es y eso es buena señal.

El primer día, la nueva profesora –con plaza definitiva, por fin- puso una nota en el “cuaderno de ida y vuelta” en la que contaba que Danielón se había portado muy bien ese primer día. El que mejor de su grupo. Nos sorprendió. ¡Se ha vuelto formal! ¡No puede ser! Incluso puso en el cuaderno que le había hecho caso todo el rato. ¡Obediente a la primera! Será para despistar. Será para hacerle la pelota y que lo coja de enchufado. Concluimos después. Y algo de ello debía de haber. ..

El tercer día la profesora ya se dio cuenta de que Daniel hasta la hora del almuerzo “no era persona”. De que pretender trabajar seriamente con él al principio de la mañana es como darse contra una pared de ladrillos. “He preguntado reiteradamente en la asamblea de apertura de clase si había venido Daniel hoy y ni ha contestado”, anotó la “profa”. “Daniel se corporizó por fin después del “petisuis” de media mañana”. “¡Ya…!” Contesto su madre en su nota para el día siguiente. Van conociéndose, nos dijimos. Esto marcha.

Y sí que parece que marcha. Daniel es, ya digo, muy tímido. Así que no es fácil que suelte sus chapurreos ni sus intentos de vocalización ante cualquiera. Pero en la comunicación de ayer la profesora contaba que se había pasado toda la mañana vocalizando sin parar. Y que a ella le había dado mucha rabia no entenderle. ¡Bien, dijimos en conversación telefónica su madre y yo! Aunque claro, comentó la sagaz madre de mi sobrino, es posible que no le haya entendido porque haya estado chapurreando en inglés: “mañana le mando al niño con subtítulos”. Así que en la nota de hoy desde casa al colegio habrá dicho algo así como. “¡Al loro!, Daniel dice, con gran esfuerzo físico, de corrido las vocales en castellano, pero los números los cuenta en inglés”.

Este ejercicio de vocalización es muy importante este año. Hay que trabajar en ello mucho, estimularle todo lo que se pueda. No se trata sólo de hablar, se trata también de masticar. Hablar y masticar forman parte de un mismo proceso. Así que ésta es una nueva asignatura en este curso de su “educación especial”. Uno de los objetivos para todos (tanto en el colegio como en casa) va a ser ése, que Daniel intente adquirir los movimientos reflejos necesarios para la masticación y avance en sus aptitudes fonéticas. Hasta ahora el peque sigue comiendo triturados (eso sí, muy consistentes y con ingredientes para auténtico gourmet). Pero ya es hora de intentar avanzar. Si algo se consigue no será una tarea a corto plazo. Llevará años. Y posiblemente no tendrá un resultado al cien por cien. Pero todo eso no se piensa de antemano. A priori sólo se piensa en trabajar, en el camino a recorrer, paso a paso. Sea cual sea el resultado final. Seguro que algo aprenderemos. De momento, hemos empezado con “chuches blanditas” y le "pirran”.

12 comentarios:

lamima dijo...

Bien, profe con plaza definitiva.
Ahora solo debéis preparar el memorándum correspondiente para que se ponga al día con Daniel y ¡a trabajar!. ¿Te das cuenta el tiempo precioso que puede perder un profesor en detectar las peculiaridades de un niño (CUALQUIER niño)?..voy a dejar el tema que me encocoro.
Lo de Daniel y el inglés es genial hija, y el jueguillo que le está sacando al tema ¡jejeje!
En cuanto al objetivo que os planteáis...que te voy a decir. Que os deseo paciencia, y a él también. Y que sepáis ponerle una sonrisa a la cosa, como esa con la que Daniel ilumina esta entrada. Ayuda mucho y a veces no es nada fácil.
Inmensos besos.

Anónimo dijo...

Muy bien. Me alegro. A ver si voy. Besos. Ana

entrenomadas dijo...

Qué bien contado esta todo. Paso a paso, detalle a detalle.
Besos para los dos,

María Manuela dijo...

Me emociono...
Que alegría me da por Daniel, y qué gracioso lo cuentas todo jodía...

Menos mal que alguien puede decir que el cole ha empezado requetebién.

Besicos.

Fernando Sarría dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luisa Miñana dijo...

"Profa con plaza definitiva", sí, Inma. Y al parecer además ha habido suerte y es muy maja. La verdad es que las anteriores también se lo curraron. Daniel desarrolló una especial querencia con la primera, Raquel, que ahora está en el Goya II, y con Ana, su cuidadora durante cuatro años, que es esta chica especial que ha prometido en su comentario aquí ir a ver a los chavales en cuanto pueda, y que seguro que nos puede dar muchos consejos sobre lo de la comida.
Me alegro, M y MM de que además de soltar el rollito sobre el pequeñón, también os lo paseis un poco bien leyéndolo.

Un beso a todas, guapas.

ybris dijo...

Tengo algunos arrepentimientos a veces de ser tan anónimo como soy.
Desde luego uno de ellos sería por darle un abrazo muy fuerte a vuestro Daniel.
Es que cae muy bien.
Díselo de mi parte.

Besos

Luisa Miñana dijo...

Esta tarde le doy el abrazo y le digo que a decir de Ybris es un chico "guay" (palabra que anda en su boca también estos días).

Besos, besos

Lamia dijo...

Cuando mi sobri anda muy cansada o está en una fase de esas de crecimiento que tienen los enanos a los diez y once años tiene problemas para dominar su lengua. En esos momentos he descubierto que habla chiponés. El problema es que, como le digo yo, todavía no he encontrado el diccionario Castellano-Chiponés, Chiponés-Castellano.
Pero todo se andará...

Luisa Miñana dijo...

El chiponés parece una lengua de futuro.Así que nada, nada, hay que encontrar ese diccionario y una gramática. ¡Ya me imagino esos estupendos diálogos con tu sobrina! Y es que tenemos un montón de cosa que aprender de estos pequeñajos, sí ,si...

Besotes.

Mamen Villanueva dijo...

Cuando os leo como madres, me veo reflejada. Lo normal es eso, preocuparse y ocuparse de los hijos, pero no siempre sucede así en todas las familias.
La escuela es realmente hermosa.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Felicidades por todos los progresos
de los niños y niñas con discapacidad....ver sus sonrisas alegra el día a cualquier persona que sea sensible, en esta sociedad de hoy en día.
Saludos
Pilar