lunes, 7 de enero de 2008

Mago Torres



El otro día Javier Torres, que tiene un corazón que es la Capilla Sixtina de los corazones, me trajo una cajita-reloj de música. ¿Le gustará a Daniel?, me dijo. Síiii, le contesté: es música y tiene unos colores preciosos.

Daniel vino ayer por la mañana a casa, a buscar el regalo que le habían dejado los Reyes Magos. Api, su profesora de terapia ocupacional había recomendado algunos tipos de juguetes que podíamos pedir a Papá Noel y a los RRMM (*). Por eso, el regalo que tenía en casa de los tíos, de parte de los RRMM, era un juego de figuras magnéticas de Barrio Sésamo y diferentes temas cotidianos, para que Daniel ejercite su motricidad fina en las manos. Pero claro, esas figuras “no hacen nada” por sí mismas. Así que el juego, de entrada, le gustó más bien poco. E hizo constatable su protesta. Entonces le di la caja-reloj de música, y le dije que este era un regalo de un amigo mío. A Daniel le cambió la cara. Alargó los brazos, cogió la caja, le dimos cuerda, sonó la música y ya no se borró la sonrisa del chaval en todo el rato. Le despedí en el ascensor, agarrado a su caja de música que no podía dejar de sonar.



(*) El tema de los juguetes para niños con discapacidad llegará en un próximo post.


14 comentarios:

Javier Torres dijo...

:´)

¡Vaya día llevo!

Un beso, Luisa.

Lucía dijo...

Ese regocijo que sienten los niños al recibir un regalo especial es otro regalo para quien lo da. Un recuerdo inolvidable.
Besos.

laMima dijo...

Javier da siempre en el clavo.
Y si, tiene un corazón inmenso; tenemos suerte de contar con él.
Que majo Daniel y su cajica de música, jolín.
Ah, y lo de los juguetes para niños con discapacidad tiene miga si señora así que..a por ello.
Besos.

Anónimo dijo...

Las cajas de música tienen magia... cuando Alejandro tenía 1 año le regalaron una cajita que, además de galletas navideñas, contenía una llave para girar y hacer sonar. Casi me sale una rozadura en el dedo de tanto darle para escuchar siempre el mismo villancico... pero obraba el milagro y mi hijo se tranquilizaba... a ver si la busco y se la pongo en la oreja un rato. Un beso
Patri
Por cierto, a ver si aprendo a dejar comentarios... de una vez.

Luisa Miñana dijo...

Espero que no sea nada grave, lo de tu día de hoy, Javier. Con lo apacible que es tu pueblo...
Un besote, guapo, un besote.

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Es verdad, el verdadero regalo es para quien los miramos ser felices.
Por eso he querido contar esta pequeña anécdota. Un beso, Lucía.

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Javier es único, Mima; tenemos suerte, es verdad. Me meto con lo los juguetes en cuanto tenga un ratico largo para ello. Ya quería haberlo hecho, pero estos días han sido raros. Besos, guapa.

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Seguro que los efectos de la música siguen haciendo maravillas en Alejandro, Patri. Todos somos musicales, pero los niños lo son por antonomasia: tienen auténtica simpatía con el ritmo. En Daniel es mágica.
Un beso, Patri, y no te apures por los comentarios.

Javier Torres dijo...

La expresión venía dada por el cúmulo de emociones... pero todas buenas; para las malas no tengo tiempo :p

Besos

Luisa Miñana dijo...

¡Ah! Me quedo más tranquila, Javier. Si es así, a sufrir toca, que esas cosas dan gusto. Sé feliz y emociónate todo lo que puedas.
Besos

ybris dijo...

Música y caja. No me extraña que a Daniel le haya encantado.

Besos

David Mayor dijo...

Suena la caja de música
Feliz año!

39escalones dijo...

Es que Javier es mucho Javier, en el diccionario, en la definición de generosidad, han puesto una foto suya.
A mí me ha regalado un conjunto de coristas bongoseras del Matto Grosso que no veas... Ahora la vida es una maraca continua...
Besos

Luisa Miñana dijo...

Es verdad, magnífica combinación, Ybris, desde siempre. Feliz año.

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Feliz año, David, y que no deje de sonar. Será buena señal.

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Vaya, Escalones, lo tuyo sí que es música... y vivir como en una película caribeña debe ser genial, ja, ja,... Un superbeso.

entrenomadas dijo...

Qué majo es Javier!!!

Besos

Apostillas literarias dijo...

Que bueno que a Javier le han dado tan excelente premio, sumamente merecido:

Premio Oficio de viviente a la amistad

Luisa Miñana dijo...

Sí, sí, Marta, Javier es un sol. Habría que homenajearlo, je, je. Besos.

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Vi lo del premio, Magda. Esas cosas son muy de agradecer, si. Ciao, ciao.