martes, 11 de agosto de 2009

¿Qué significa MTuent?

En la parada del autobús en el Actur (ayer por la tarde):


- ella: ... no, somos una pareja . Eso. Mira (señalando hacia un automóvil que emerge por la boca del parking del centro comercial), mi coche es de ese color, ves, amarillo.

- él: más bien mostaza.

- ella: bueno, amarillo, verde no es.


- él: amarillo, amarillo, no es; mostaza. El mostaza tiene un poco de verde.


- ella: dorado tampoco.


- él: no, entonces tendría un poco de azul. Claro que, fíjate, el azul sale del amarillo y el verde. De colorimetría yo sé mucho, de pantones y eso. El marrón, ¿cómo sale?


- ella: ¿el marrón?


- él: del negro y el amarillo, mucho más negro que amarillo.


- ella: claro. Mi coche es pequeño.


- él: mujer, mediano más bien.


- ella: vale. Un Mini, ¿es pequeño o mediano?


- él: pequeño, pero...




Suben - ellos- al autobús. Ella primero. Él luego, con una gran bolsa en la mano. Pasa él dos veces la tarjeta del bus por el lector.

Sigo esperando. Releo los siete manifiestos de DADA (¿Acaso ya no debe creer uno en las palabras? ¿Desde cuaándo expresan lo contrario de lo que el órgano que las emite piensa y quiere? He aquí el gran secreto: el pensamiento se hace en la boca).


Mi autobús llega: mi autobús es el número 23. Llevo cogiendo este autobús toda la vida; es el autobús que pasa por la casa de mis padres, al otro lado de la ciudad . Ya lo cogía, cuando era niña-adolescente y los autobuses tenían unos peldaños altísimos como de monasterios románicos ambulantes. Pero ahora no voy a casa de mis padres. Voy al Centro, a casa de Mónica Gutiérrez, que hace bisutería MTuent como si fuera literatura y literatura como música. En casa de Mónica están también la novelista Patricia Estebán, que juega con los espejos como si sujetara cometas entre las capas de las palabras, y la poeta Marta Navarro, que pinta el aire atravesándolo de emociones y colores y perfiles - veladuras, se llama éso-. Y está Jazz, que es la perrilla de Mónica. La casa de Mónica está llena de historias. Ahora tengo un par de anillos más (guapísimos; cada objeto es importante, cada objeto trae consigo sus historias). Me voy la primera de la fiesta y demasiado pronto, - pues Agosto es un mes para las desapariciones (bajo el Arco del Deán se producen la mayoría de las desapariciones que ocurren en la ciudad y ayer era un día propicio). Me voy pronto pero volveré otra veces, porque todo ésto está en el Centro.


Antes de llegar al centro de la ciudad, sigo leyendo en el autobús número 23 los siete manifestos de DADA : "a priori, es decir con los ojos cerrados, Dadá sitúa antes de la acción y por encima de todo: a La Duda. DADA duda de todo. Dadá es tatú. Todo es Dadá. Desconfién de Dadá". Abro los ojos y veo en el edificio donde vive el poeta y novelista Manuel Vilas una bandera de España quieta en su mástil. Tengo que jurar que ésto es verdad. Que no me lo invento. Porque Manuel Vilas ha escrito una novela que se llama España, y ésto es público y se sabe. Pero lo que no se sabía es que un vecino suyo tiene en el balcón la bandera oficial española en su mástil. A mi las banderas no me gustan nada, la verdad, y creo que la novela de Vilas es una sinbandera. Pero así son las cosas en el Actur.

6 comentarios:

Pat Rizia dijo...

Patricia Estebán sigue pensando que el joyo verde te iba que ni pintao. Gracias por la crónica, te perdiste cuando Mónica, en el colmo de la mala leche, quería dejarnos impresionadas también con una cena. Yo creo que nos quería dar algo importado de la Atlántida con especias indias, pero como la envidia es verde, nos negamos y nos fuimos de allí, con nuestras minitazas, nuestras gemas victorianas y nuestros cristalitos checos. Hasta pronto, maja.

Luisamiñana dijo...

No te quepa duda de que volveré a buscar el joyo verde. Y me quedan además las minitazas y los superpendientes
He de confesar que mi marcha prematura fue debida a que la envidia se me salía ya por las orejas: ¡yo quiero ser como MoniTuent!

entrenomadas dijo...

Esto es una crónica y lo demás tonterías. Lo que sigo sin entender, sin comprender, sin asimilar es por qué te fuiste. A esos dos hermosos caballeros los puedes ver a todas horas, lo de ayer es más difícil.

Sí, el joyo verde era perfecto para ti. La voz cenicienta de ayer era la mía, te llamé two times, but you phono was sleeping.

Kisses,

Marta

Luisamiñana dijo...

D´acord, querida. Pero hay cosas que no se pueden explicar, no en voz alta:)
Kss

mariajesusparadela dijo...

vaya, Luisa, tenías que ir al baño.

Luisamiñana dijo...

Ja, ja ,ja...
Lógicamente pensado, M. Jesús. Un abrazo.