domingo, 6 de mayo de 2007

Ñ


Estoy un poco cansada de sufrir este acoso a la “ñ”. Desde hace años me veo obligada constantemente a cambiar de identidad y eso me parece, incluso, anticonstitucional. No se trata sólo de las direcciones de correo electrónico o de las direcciones “url”. En muchos documentos electrónicos, o impresos en papel –puesto que éstos ya devienen del original electrónico-, me encuentro mi apellido alterado, apocopado, roto por la mitad en el peor de los casos. Mi primer apellido es Miñana, ¿y qué?, debo encararme constantemente con el informático que me dice que no puede darme esa dirección de correo –de sobras lo sé-, o con el mismo servidor “poco inteligente” que no sabe traducir a ceros y unos mi “ñ”. ¡La “ñ” es mía, caray! Bueno, ¡y de otros muchos que sé que tienen el mismo problema!. Y es que no me apetece llamarme Minana, Minnana, Miana, Miniana -¡je!-, Minyana (que me disgusta menos porque se parece a Minaya –ya sabes Mima-), o lo más drástico… ¡Mi/ana! Y además, ¡nunca igual! Y aunque lo fuera. Es que me llamo como me llamo, y punto.

Ya sé que la culpa no es de los ceros y los unos, capaces de desintegrar e integrarlo todo de nuevo como si nada (¡qué fascinación y qué miedo me han producido siempre los milagros!). Sé que si a los ceros y los unos les hubieran dicho al principio del bing-bang informático que existía la “ñ” no pasaría nada de lo que ahora pasa. ¡Porque bien que saben que existen la “w”, que en castellano se utiliza poco más que para decir “water”! La culpa la tienen las puñeteras bases de datos anglosajonas con las que nos han clasificado a todos. Renglones torcidos que parecen tener mal arreglo.

En fin, pensaré que de esta manera siempre conservaré un trozo de mi alma preservada de la influencia dominante-imperante: salvada por la “n”.

Y en fin, todo esto, viene a cuento de que estoy intentado abrir este blog nuevo, de momento paralelo. De momento en mantillas. Ya os lo contaré si al final emigro. Quiero a Blogia, pero Blogia me mata. Casi tanto como mi “ñ” perseguida.


*(La imagen corresponde a la representación de la obra infantil "Ferdinando" en la madrileña sala alternativa de teatro TRIBUEÑE, y está tomada en préstamo desde la página del
Mundo.es/Metropoli)

1 comentario:

Luisa Miñana dijo...

Es una prueba para ver si funcionan los comentarios