jueves, 30 de octubre de 2008

La imaginación y la técnica

Llego hoy al final del día "cansaílla", digamos que. Este repentino invierno, buaff... Simplemente pues un post "recapitulatorio" de la fecha de hoy:


Esta mañana me he encontrado con la agradable sorpresa de la página de Heraldo de Aragón dedicada a la publicación digital y en la que Sergio del Molino ha tenido a bien hablar de La arquitectura de tus huesos, junto al trabajo de dos expertos en el tema: Mariano Gistaín y Fernando Sarría. No tenía ni idea de ese reportaje, que ha quedado bien chulo. Mil gracias a Sergio del Molino, periodista y bloguero de pro.

Pero de lo que había pensado hablar hoy era de la conmemoración de los 500 años de la primera publicación completa conservada de los cuatro libros del Amadís de Gaula, la novela de caballería más famosa. No he tenido ni tiempo de componer ese post. Y de todas las maneras lo han contado muchos medios, por ejemplo ----> Heraldo aquí, y también en un artículo de Antón Castro en el suplemento de los jueves Artes y Letras, que no es digital.


Escena sobre el Amadís de Gaula, E. Delacroix, 1860



La cuestión es que esa novela, el Amadís, es un monumento cultural de índole universal. Algo así como la catedral de Reims. Y que se imprimió por primera vez en la ciudad de Zaragoza, en los talleres del alemán Jorge Cocci, que acabó el trabajo un 30 de octubre de 1508. La imprenta zaragozana fue una de las más importantes de los siglos XV y XVI. No sólo en España. En Europa. Aquí se imprimieron libros decisivos como este Amadís, la Celestina, Cárcel de Amor... Pero tampoco lo voy a explicar por extenso. Hay información en la red, mucho más fundamentada de lo que yo podría hacerlo, por ejemplo en la Gran Enciclopedia de Aragón.


Eso sí, me gustaría recordar que aquel impresor, Jorge Cocci, fue alguién muy importante y alguien a quien yo tengo especial ley, porque es un personaje fundamental de Pan de Oro. Por eso me ha producido cierta estupefacción comprobar que, al teclear el nombre en Google, obtengo una abrumadora cantidad de resultados referidos a ventas de pisos y cuestiones circunstanciales referidas a la calle zaragozana que lleva ese nombre. Poca cosa sobre el personaje, sin embargo. Un hombre decisivo sin duda en la construcción de la cultura renacentista de la península y en la sociedad aragonesa del espléndido siglo XVI. Bueno, pero así es nuestro mundo, lleno de efectos colaterales. Y pensándolo mejor, está bien esta pervivencia de Cocci por la corriente arterial de la vida de la ciudad. Está bien.


Finalmente por hoy, recordar claro que hace setenta años - el 30 de octubre de 1938- que Orson Welles montó La guerra de los mundos y le enseñó a la radio lo que podía hacerse con técnica e imaginación. Las emisoras españolas están ahora conmemorando aquella gloriosa retransmisión y en Soitu puede seguirse diversas pistas, incluido un enlace hacia la epopeya original...



Imprenta, radio, televisión, internet... mejor que nunca estamos, técnica e imaginación.

7 comentarios:

Lamia dijo...

Aunque me da un poco de vergüenza confesarlo, el día de hoy ha estado tan lleno que ni tiempo he tenido para los periódicos. Aunque he leído el enlace que pones,mañana me voy a la edición impresa.
Felicidades por la cita. Y ánimo. Besos, muchos besos también.

39escalones dijo...

Esto es un recopilatorio en toda regla, cuánta cosa... Por alusiones, yo creo que en mi barrio nadie tiene ni idea de quién era Jorge Cocci (uno me dijo que algún italiano de los que vinieron a la guerra civil...; sin comentarios).
Me quedo con Welles.
Besos

Inde dijo...

¡Guapa, enhorabuena! Chica, es que te sales, reina, qué estupendo y qué todo. No, si ya digo yo de amigas famosas... :)

Y ahora vamos con la sección "Amenidades eruditas": aunque supongo que lo sabes presfetamente, el apellido de este buen impresor afincado en Zaragoza era Coci, con una sola "c". No sé por qué nos dio en esta tierra por ponerle dos. Supongo que por lo mismo que a Jusepe Martínez nos da por llamarlo "Juseppe"...

Si buscas en Google "Coci", la proporción de resultados entre promoción inmobiliaria y datos sobre un magnífico impresor del XVI se invierte a favor de esto último...

¡Besos, guapa!

Luisamiñana dijo...

Gracias, Lamia. Por las felicitaciones y por los ánimos y los besotes. A ver si el fin de semana nos devuelve un poco de energía a todos. Besos también para ti.

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En tu caso, principe Escalones, entiendo que te quedes con Welles. Aunque Coci (como bien dice Inde, con una c) debía ser también un tipo curioso, no creas. Se llevaban sus buenas trápalas por aquella época también, como en todas. ¿Qué tal vas con tus opos?

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Jo, es verdad, Inde... lo he puesto con dos cc (de copia mailense, je, je), y lo he escrito aquí también así... Soy horriblemente despistada para estas cosas... Y el caso es que gráficamente me gusta más... Claro por eso lo pongo.... Menos mal que tengo amigas como tú (y lo digo absolutalmente en serio).
Bueno, me alegro de que haya referencias suficientes en la red. El bueno de J.C. se lo merece: era un tipo listo y culto, y un buen aglutinador de gente emprendedora a su alrededor.


Besos, reina

entrenomadas dijo...

PLAS, PLAS, PLAS,
esto es para felicitar.
Un post-combinado perfecto.
Me quedo con la nota en el Heraldo y con todo.

Un gusto, y de postre la foto de Wells,


Kiss,

Marta

Javier López Clemente dijo...

Es curioso que el Herado hablé de cositas digitales y precisamente en la edición digital del diario elimine, por ejemplo, las fotos de los protagonisas y edite la noticia sin enlaces, en fin, la era digital a pedales.

Salu2 Córneos y una sonrisa que el tono del comentario es jocoso jajajajajaja

Luisamiñana dijo...

Marta, a mi me gusta mucho el Welles... tenía unos ojos cautivadores... Gracias por los PLas, guapa. Besiños

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Toda razón te asiste, queridiño Javier. Mais, Herald is Herald, e si se muove... e piccolo piccolino...


Besos