jueves 30 de julio de 2009

Las vacas son simpáticas




Entre mis desideratas personales siempre ha estado la de "il dolce far lento". Una utopía a la que no pienso renunciar. La de la desacelaración, como bien expone en su columna de ayer en La Vanguardia Joana Bonet: "despacio y lento, al menos durante un puñado de días". Esa es mi única aspiración en realidad para las vacaciones, hasta las que todavía me queda un poco. Termina J. Bonet (la columna sólo está en la edición impresa): "en medio de una especie de epidemia existencial, se escurre la grandiosa conciencia de estar vivos". De ser visibles para nosotros mismos, diría yo, de poder constatar nuestro propio transcurso. No limitarnos a la contabilidad de todas nuestras actuaciones o nuestras propiedades, nuestra parcela de poder. Pacata satisfacción.


Mientras llegan esos días (pocos) de tiempo lento, procuro sobreponerme a la astenia mental. Tomo vitaminas y jalea real, a ver. E intento compensar mi inoperatividad neuronal con las ideas de otros. Una actividad en realidad pre-vacacional. En vacaciones uno debe actuar poco. Pero puede ser un estupendo receptor. Hay una parte de mi que ya sólo es receptor. Por eso me demoro en la lectura de artículos de prensa que en días de plena actividad tendría que pasar por alto o acumular para el fin de semana. Y me atrevo a mencionar otra página de opinión de La Vanguardia de ayer, miércoles 29 de julio: "Cáucaso: la próxima crisis rusa", de Walter Laqueur, director del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos de Washington. Confieso que gracias a ella he descubierto unas cuantas cosas: item que en Daguestán se hablan cuarenta lenguas diferentes, o también la existencia de algunas repúblicas caucásicas desconocidas para mi (es así), item: Bashkortostán, que es de confesión musulmana. Laqueur cree que el reto más crucial que deberá afrontar Rusia en los próximos tiempos es precisamente la resolución de la integración de su población musulmana, cada vez más numerosa, y la convivencia con las pequeñas repúblicas en las que domina la religión islámica.

Inducida por la neurona y media que me funciona me pregunto, con una miaja de angustia, acerca de cuántos problema críticos tiene el mundo que resolver en las próxima décadas (modelos económicos, movimientos poblacionales, choques culturales, cambio climático, modelos socio-tecnológicos, terrorismos, pobreza, hambre...) . Es agobiante. Luego me consuelo medio pensando que en realidad siempre ha sido así. Y repaso mentalmente, visita panorámica a la Historia. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay entre la absoluta fragilidad del homo sapiens ante la naturaleza brutal y la nuestra frente a nuestras propias creaciones-excrecencias? Entre ambas, un catálogo casi innumerable de crisis. Puro caos. Eso dice la Física, al parecer.

En blanco.

Hay que reconocer que las vacas son simpáticas.


domingo 26 de julio de 2009

Un Outre Tour

Veía hace un rato París en la televisión. Me gusta el Tour. A pesar de toda las polémicas y escándalos. De una forma u otra, al final es un hombre y su esfuerzo. Un hombre a menudo contra sí mismo. Un hombre sobreponiéndose. Una vuelta por etapas es como la vida misma. Incluido el espectáculo. Antes eran más heroicas las vueltas ciclistas. Como todo. La vida era más heroica antes, y los héroes más nítidos. Pero éso es bueno. Los héroes son cada vez más parecidos a quienes no lo somos. Son más democráticos. E improvisan menos, porque se deben al espectáculo-negocio, no al espectáculo-aventura. En fin, tontadicas que se me ocurren a la hora del Tour, hace mucho calor a la hora del Tour.

Veía París hace un rato, decía, mientras los ciclistas daban vueltas una y otra vez a los Campos Elíseos, a la orilla del Sena, a la rue de Rivolí. El Tour ha llegado a París. Me da igual que sea un tópico: me gusta mucho París y los tópicos de París. La manera de hacer habitables los espacios. Por ejemplo, en París no hay casi esquinas: hay chaflanes con estupendos y artísticos escaparates de floristerías, fruterías, zapaterías... Los bares en París no son bares: son una prologación de la calle, con sus avances sobre las aceras, con sus cristaleras transparentes y rotuladas, su horario imposible... Las avenidas son bulevares; los tejados tienen miles de chimeneas en perspectiva; los patios interiores se pintan y repitan, se ordenan, se limpian; la gente puede transportarse en metro, en autobús, en patinete, en patines, en monopatín, en bici, mientras los turistas caminan por todas partes. En los puentes del Sena los parisinos hacen piknic con vino, paté y queso porque saben que cualquier oportunidad de bon vivre ha de ser aprovechada. Y alrededor de las farolas se amontonan las bicicletas, frente a las librerías que venden libros en idiomas diversos.




Todo eso es una filosofía colectiva de vida. Una filosofía que enfrenta los contratiempos cotidianos de la gran urbe parisina y en buena parte los equilibra. La conquista del espacio urbano por los ciudadanos y su conversión en imagen de un deseo colectivo de bienestar indica un modo de ser, que ojalá no haya quedado atrás. Hay un momento en la historia en que toda sociedad debe tener su borrón y cuenta nueva. París y los franceses tuvieron su revolución y ocuparon el espacio y el país y lo ordenaron como un escenario en el que los individuos pudieran tener un papel. Los parisinos, los franceses han tenido más pensadores que héroes, seguramente porque han sido ciudadanos antes que nadie. Ahora tienen que resolver, entre otras cosas, cómo hacer habitables igualmente esos espacios urbanos, sociales y políticos a todos los nuevos vecinos de derecho, hijos de la emigración. Porque la urbe que creció en torno a una ciénaga convertida en jardín no debería permitirse traicionarse a sí misma.




sábado 18 de julio de 2009

Nudos en el estómago - 1

Sigo con muchas dificultades para pensar. No es que no pueda. Me da pereza. Me causa agobio. Pensar en pensar me pone un nudo en el estómago.

Así que me dedico a leer lo que otros piensan, lo que otros cuentan. Eso está bien. Lo mejor es ser lectora, espectadora, oídora. Se multiplica el tiempo. También observo y, aunque no quisiera, observar y leer me obliga en algún momento a hacer preguntas, que es casi pensar.

Leo en el blog de "El hombre que salió de la tarta" acerca de un proyecto en cuya realización él mismo acompañó a Luis Macías: Scand Land, se llama. Hay proyectos que claramente sólo pueden ser llevados a cabo si tienen un nombre inglés. Scand Land es perfecto. No sé cómo sonará en chino, o en malayo, o en finlandés. En castellano no funciona. Cuenta Fernández Mallo (el que sale de la tarta, happening) que luego Macías quiere proseguir el proyecto con una segunda fase: Scanded Sky, digo yo que habría que llamarle. La luz del escáner transforma en pecera la yerba de la tierra del jardín. No sé que pasará cuando sea la luz del escáner contra la luz del cielo. Una imagen del proyecto de Macías, tomada de su blog:




Me encuentro sobre la encimera de la cocina una lata vacía de Coca-cola. Debajo de la encimera está el cubo de la basura para los envases. Si supiera quién ha dejado la lata vacía de Coca-cola sobre la encimera en lugar de depositarla en el cubo de los envases, podría preguntarle cuál es la diferencia de esfuerzo entre un gesto y otro. Seguro que es una distancia más mental que física. Posiblemente la de saber a quién le compete el último gesto de la cadena. El inconsciente gesto/ no gesto que marca un territorio, el gesto/no gesto del poder. El poder coca-cola:








Ceno con unos amigos en El Atrapamundos: "Cómete el mundo con nuestro menú diario...". El viaje oral, fijación errática, aventura sin salir de la mesa. Es un lugar estupendo. La comida es muy buena. Y hacen unas cenas sobre países diferentes, con cuento incluido. El cuentacuentos en esas cenas suele ser el crack Roberto Malo, escritor. Cómete el mundo .... Comerse el mundo se dice de quien es decidido, no duda, puede con todo. Atrapar el mundo por la comida, por el sabor. Y una vez atrapado, ¿por dónde sigo?. El Atrapamundos:




















Leo en El País un artículo que me parece muy bueno, sobre la falta de conocimiento de la historia entre los jóvenes. De la historia más esencial se entiende. Es un artículo que se vertebra a propósito del 18 de julio, el día que se inicia la cruenta guerra civil. La falta de interés por la historia, dice la autora del artículo, Enma Riverola, denota más bien una falta de interés por el presente actual. Detrás del cúmulo galáctico de información, de gestos, de tráfico, de redes sociales virtuales y no, parece habitar una gran nube vacía que se sustenta en más nada. Seguramente es una de las razones de la ausencia de sentido de la responsabilidad que actualmente existe entre los individuos. Ética antigua. La ética es antigua, queriendo decir antigua que está en desuso. Pero lo cierto es que el desconocimiento de la historia engendra desconocimiento de la realidad presente: esto es una ley física, científica (dicho para aquellos muchos que desconfían de la filosofía o de la historia, sin pararse a pensar (da pereza pensar, a mí también) que la filosofía, la historia, y la ciencia son caras de la misma pregunta-prisma). El articulo que he leido: http://www.elpais.com/articulo/opinion/paso/julio/elpepiopi/20090718elpepiopi_5/Tes




Tengo escrito este texto, que formará parte de un libro ( o su proyecto):


18 de julio


Querida Rose Mary:

Sí que me lo contó. Que viviste en su casa los dos primeros meses de la guerra. Inés se acordaba de haberte visto fugazmente la mañana del 18 de julio, que era sábado. Hacía calor. Mucho. Recordaba también lo extraña que se sintió cuando se enteró de que eras la amante de León Ponce, mi abuelo. Se lo dijiste un par de semanas después del 18 de julio, sin ni siquiera pasar de la puerta, aunque primero le contaste que no habías podido encontrar el cadáver de su marido, y que le habían asesinado al amanecer. Se percibió extraña a sí misma. No había pensado que se pudiera seguir amando a un muerto que ya estaba amando a otra mujer. Sentí más extrañeza que tristeza, insistía cuando me lo contó, muy preocupada sin duda por dejarme claras sus decisiones de entonces en adelante. Esto le escribí a Rose Mary Taylor tuteándola, como ella me había pedido en su primera carta: el tuteo español me gusta mucho, me remarcó. Al cabo de unos días de la muerte de León y de que te plantases en la puerta de su casa, Inés fue consciente de que te había visto en el grupo que esperaba en la calle a León la mañana del 18 de julio, cuando él subió a decirles que ni ella ni la niña salieran de casa. Marchabais hacia San Miguel, a la sede de la CNT. Allí se estaban reuniendo muchos. Todo eran rumores, aunque pesaba grandísimamente un silencio muy negro. Los tiroteos llegaron unas horas después. Duraron días, negros todos los días desde entonces, no rojos, ni verdes, no azules. Negros. Inés no sintió miedo. Tampoco cuando se quedó sola el 18 de julio. Palpó por primera vez su soledad y la extrañeza. Se quedó sentada al sol en el balcón, mirando cómo os alejabais. Un par de semanas después se llevaron a León. Pero ya se sabía sola desde antes. Me decía que si no se lo hubiera llevado la guerra, lo hubieras hecho tú. La soledad de la muerte y la del desamor suman mucha soledad para una mujer sola. Inés quería tiempo para comprender y para poder seguir viviendo. Y tú necesitabas quedarte quieta ese mismo tiempo. Cayeron muchas mujeres por mucho menos de lo que Rose Mary había hecho durante los últimos meses de la República, aunque fuera extranjera, a todas horas de aquí para allá con los anarquistas, me explicó. Durante algo más de dos meses, me dijo, te ocultó, amparada ella misma bajo la protección de Basilio, mi ex abuelo falangista, que ni lo sospechó. Quién iba a sospechar que la amante de León Ponce –todos lo habían sabido menos ella - estuviera en su propia casa, durmiendo en su misma cama con su propia mujer. A León también lo escondió luego el resto de su vida. Inés lo escondió en lo más oscuro de su olvido voluntario.






lunes 13 de julio de 2009

Con-Exposición

Supongo que entre los mecanismos de defensa de nuestra mente, de nuestro cerebro, está la desconexión relativa.


Es verano. En Zaragoza el verano no admite paliativos. No me disgusta el verano, todo lo contrario. Ni el calor. Simplemente imagino que en parte es una de las circunstancias causantes de la desconexión relativa de mis neuronas. La actividad de cualquier tipo precisa siempre de unos márgenes, por debajo o por encima de los cuales se torna imposible, o casi. El verano del clima mediterráneo-continental requiere largas horas de inactividad. Lo cual no se contempla en nuestro ritmo vital urbano-global, claro. Esto ya debería decirnos algo. Lo dice. Lo sabemos. La actividad humana actual no se atiene en absoluto al ritmo del resto de la vida del planeta. Lo ignoramos. Por sistema. La sobrecarga produce cortocircuito. No puedo hacer mucho en lo que al planeta se refiere. Pero puedo dejar que mis neuronas anden medio desconectadas, si es lo que necesitan.

Quería hablar de las exposiciones de Matisse, Sorolla y Juan Muñoz. Al menos de alguna. O al menos de la impresiones deambulatorias que me acompañaron en la visita a las mismas. Pero no sé si alcanzaré. Si abandono en mitad del post, ruego disculpas. No me lo tengáis en cuenta. Y si el resultado no es todo lo que los acontecimientos merecen, tampoco. Gracias. De verdad que incluso las noches, en estos días caniculares de alerta naranja, son agotadoras.




Matisse es uno de mis pintores favoritos. Y como a todo pintor favorito y mimado le perdono algunas afirmaciones e intentos un poco diletantes. Es un grande y basta. Es un grande que además quería centrar su trabajo en unos términos bastante concretos y depurarlos. Lo hizo. El final de su obra es apoteósico. Pero las pinturas de la exposición llegada al Museo Thyssen enseñan de Matisse mucho más que ese final apotéosico. Muestran todo el proceso, el camino. Todas las conexiones. Y desde luego consiguen uno de los objetivos que Matisse fijó para su trabajo: que el espectador descansara del mundo al contemplarlo. Desconexión. Me fascinaron sobre todo "La odalisca de la pandereta", un cuadro que pinta a la modelo y su reflejo en el espejo (El reflejo, se titula, claro), y otro retrato con sombrero amarillo y fondo verde (¡a eso le llamo yo puro atrevimiento estético!). Me centré, me lo pasé muy bien y desconecté, por supuesto.






La magnífica exposición-teatralización (un montaje merecedor de total elogio) de la retrospectiva de Juan Muñoz en el Museo Reina Sofía fue todo lo contrario. Conexión, conexión, conexión. El mundo de Juan Muñoz es sencillamente fascinante: plástico, teatral, ilusorio, íntimamente real, de alguna manera metafísico. Sitúa al hombre frente al espacio y su multiplicidad, frente a si mismo y su especular reflexión sobre si mismo, frente a su esencial soledad (por las distancias , por la incomunicación, por la incapacidad). No sé si sus esculturas son hermosas. Lo son en la medida de su ternura y su indefensión. Sus instalaciones son pertubadoras porque son un espejo: la verdadera dimensión y medida de la existencia humana. Abandoné el Reina Sofía bastante conmovida, conectada/desconectada. Y al mediodía hacia en Madrid también mucho calor. Se agradece mucho el arbolado:)

Sorolla: desconexión en el Prado. Me gusta la ampliación del museo (me mojo, pues). Incorpora al palacio de Villanueva la fórmula de museo contemporáneo que el Prado necesitaba. Sí, la necesitaba. Y me parece una solución afortunada. En cuanto a Sorolla: lo redescubrí (como otros muchos). A pesar de los temas de su pintura, ante algunos de cuales no puedo evitar un respingo. No por los temas en sí. Sufro una deformación profesional: comparo esas pinturas con las de Matisse, por ejemplo, con Picasso, con Braque, con Modigliani... No puedo evitarlo. Y digo: todo este talento (¡qué talento, claro, que sí, no vamos a descubrirlo ahora!) encerrado en estos temas y en ese espacio, digamos, ya sabido. No parece haber mucho riesgo. Y luego, conversamos sentados en la cafetería de la ampliación del Prado, ¿y por qué no podía hacer lo que hizo?, fue su elección, pintó bien lo que quiso pintar. La vela de la barca del famoso cuadro de la vuelta de la pesca es sencillamente una obra maestra. O este cuadro de ahí abajo, La bata rosa, es totalmente magnífico : ¿por qué han de serlo menos por haber sido pintados ya dentro del siglo XX, de espaldas a las vanguardias? Se intuye un distanciamiento voluntario. Quizás incluso una defensa ante la velocidad del progreso estético de principios de siglo. Pongo desconexión y disfruto.


Aunque sé, aunque creo que una de las obligaciones del creador es responder de sus métodos ante su tiempo.

Dudas.

Quizás sea más coherente valorar la coherencia del artista.

Ahora. En este tiempo multimetodólogico. Quizás hoy podamos contar con esa ventaja. Sin reglas fijas.

Pero mercado. Ayyyy.

A Sorolla el mercado le daba la razón.


Pintó una vela de barca como un mundo, magníficos mares, espléndidas luces de sol, evocadoras sombras, cuerpos clásicos y mediterráneos como culminación de vida, y pintó retratos muy muy buenos.

Recorrimos las exposiciones con tiempo suficiente y comimos entre medias en el restaurante del nuevo espacio del Museo Reina Sofía, que también me gusta. Y me gusta comer en los restaurantes y las cafeterías de los museos, porque son lugares de tránsito inevitablemente. Tránsito rojo y negro en el Reina Sofía: no me importa a veces que la arquitectura sea un poco presuntuosa, si consigue redimensionarnos. El restaurante del Reina Sofía, oscuro, es ideal para el verano.

Es verano. Alerta naranja: eso significa intenso calor durante tres o cuatro días. Dicen que mañana habrá un descenso de un par de grados: 36.

Trabajo (lo intento) en un artículo para el libro-homenaje internacional a Fernando Aínsa y tengo que pensar. Conexión. Buenas noches.


miércoles 8 de julio de 2009

Banda sonora/33: Todo tiene su fin


Hacía tiempo que no la oía.

pasaba ayer por delante del televisor y escuché un fragmento de una mala-mala versión

pero temblequeé,

había que escucharla bien, por favor

ellos eran Módulos

"Todo tiene su fin"


Demoledora:



martes 7 de julio de 2009

Cristiano Ronaldo


En el telediario de la noche de Cuatro-tv: largo-larguísimo reportaje sobre la presentación de

Cristiano Ronaldo

justo antes, sin solución de continuidad: corto (pero suficiente) reportaje sobre cómo el cambio climático está apalizando todavía más a aquellas regiones del planeta sin recursos (léase especialmente África: miseria+miseria+miseria, por ejemplo: unos mílimetros de ascenso del nivel del mar significa la salinización de un suelo muy empobrecido y la imposibilidad de sembrar, o inundaciones de los campos, y así más y más... hambre, sed, mugre... es tal cual y ojos abiertos como si no pudieran cerrarse porque duelen)





decía

lo de Cristiano Ronaldo



(80.000 individuos vociferadores y satisfechos en el Santiago Bernabeu -- no digo que la gente normal y corriente no tenga derecho a expresar su júbilo y a estar contentos de vez en cuando, aunque sea porque un chaval de 24 años les sonríe como un angelito y les dice que desde pequeñito siempre había querido juegar en el Real Madrid. No digo éso, aunque evidentemente no parezca muy sapiens sapiens la adoración al ídolo -después de tantos ídolos caídos como en la historia han sido, madre mía, y de tanta barbarie en nombre de tanto ídolo y también tanta tontería), pero bueno, parece inevitable ésto de la idolatría (Michael Jackson véase igualmente estos días). Así que no digo éso. Aunque seguramente en el mundo habrá algunos otros miles de chavales que jueguen tan bien como C. R., que canten y bailen tan bien como M.J. Los ídolos son intercambiales, a ellos también les afecta el azar. Pero ni siquiera digo ésto. Como no digo ya otras muchas cosas.


Sólo, pregunto, mientras cenamos: ¿de dónde saca este hombre (Florentino, of course, quiero decir) tanto dinero? // Se lo prestan. Eso me dicen.

Ah, ya.

¿Los bancos, claro?--- ingenua pregunta que lanzo en plan retórica chorras de la hora boba de la noche. Debo tener la noche tontorrona:


porque empiezo a peroratar

Los bancos que dicen que no tienen dinero le prestan a Florentino millones de euros para fichar a Cristiano Ronaldo, a Kaká, a ... (no me sé más nombres). Los bancos, esos cuyas arcas tuvimos que rellenar hace no mucho con un ¡plan de rescate!, esos me dicen que le prestan a Florentino. Los bancos, los que no conceden ya créditos ni hipótecas para comprar vpo´s, por ejemplo, y sigo...


Claro, pero a Florentino sí pueden prestarle, me cortan. El tiene dinero.

Ah... Ya.

Y yo me voy a ver CSI, porque está claro que tengo la noche tonta.



sábado 4 de julio de 2009

Pulmón de vacío

A mi coche se le había hecho cisco la válvula del pulmón de vacío. No sube las cuestas, le dije al mecánico. Casi no llegó a Calatayud el otro día. No sube las cuestas, dices, apostilló. Al rato me llamó: tiene rota la válvula del pulmón de vacío y también ha cascado el ventilador eléctrico.

No paro de darle vueltas. Pulmón de vacío. Mi wolkswagen tiene al menos un pulmón. Es casi humano. Y lo entiendo entonces al pobre: ¿cómo iba a subir las cuestas sin válvula en el pulmón? Y sin ventilador. Con este calor abrasador de julio, en mitad de la estepa. Mi pobre wolkswagen.


Y no paro de darle vueltas. Pulmón de vacío. Google:

"Evidentemente con la delco con pulmón de vacío conseguiras un regulación más fina con aperturas pequeñas de la mariposa" : ¡ madre mía, poesía pura !, digo, y ahí sigo atracándome de cosas semejantes en los foros de mecánica del automóvil. No tenía ni idea de lo que me estaba perdiendo....


La jodida válvula del pulmón de vacío.

Y sigo dándole vueltas. Google.

Según la medicina china:

Vacío de Qi de Pulmón: Tos y respiración asmática con falta de fuerza, respiración corta insuficiente y agitada

Vacío de Yin de Pulmón: Tos sin flema o con flema muy escasa y pegajosa, fiebre o sensación de calor

Y vueltas. Google


La técnica básica de la respiración yoga es la respiración completa.
Para respirar de manera profunda y completa conviene llevar un ritmo más o menos definido:
Inspiración relativamente dinámica, por ejemplo 4 o 6 segundos,
Corta retención a pulmón lleno, 2 o 3 segundos,
Espiración: aproximadamente el doble de tiempo que la inspiración: 8 a 12 segundos,
Sin retención a pulmón vacío, o como mucho 1 segundo.
Inspirar y espirar siempre por la nariz.



No paro de darle vueltas.



Pulmón. Vacío. W
Qi
Yin
Y respirar
en aperturas pequeñas de la mariposa
Big
Bang