domingo, 25 de diciembre de 2011
Ritos, ciclos y "Hélices"
miércoles, 17 de agosto de 2011
Poetizando: Federico García Lorca
http://www.rtve.es/noticias/20110803/ultimas-13-horas-vida-federico-garcia-lorca/451974.shtml
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios
(Pequeño poema infinito (1930): seguir leyendo----> http://www.poesi.as/fglpny36.htm)
martes, 2 de agosto de 2011
Poetizando: Cafetera
![]() |
| http://esphoto500x500.mnstatic.com/bar-resto-mama-racha-barrio-de-palermo-viejo_537671.jpg |
lunes, 25 de abril de 2011
Poetizando/ Gonzalo Rojas, Contra la muerte
y es normal que lo hagamos, puesto que la muerte es hito crucial y exige ceremonia y completar el rito //
digo,
que quizás sea un buen momento de -además- leer o releer algunos poemas por lo menos:
http://www.letras.s5.com/grojas080802.htm
domingo, 3 de abril de 2011
Poetizando/ Parábola de la mujer en el balcón
viernes, 4 de marzo de 2011
madriZaragoza TransferenZias

Ada Menéndez // Aarón García Peña // Carlos Bozalongo // Ángel Guinda // Eduardo Fariña // Fernando Sabido Sánchez // Fernando Sarría // Isabel Miguel // Francisco J. Picón // Laura Gómez Recas // Miguel Ángel Yusta // Marisa de la Peña
lunes, 7 de febrero de 2011
Poetizando/ Lengua de Mapa
sábado, 29 de enero de 2011
Supermercado, de Silvia Castro
Con alas.
Sin alas.
Nocturnas o diurnas.
Largas o breves.
Anchas o estrechas.
Delgadas o gordas.
De abastos robustos,
normales
o exiguos.
De aromas o simples.
De Kotex.
De Tampax.
De Playtex.
De Stayfree.
Marea roja en enero.
Y en una cordillera de Colombia
Ingrid repite un poema de Rimbaud
mientras sangran sus paños en el río.
Este poema figura en la página 46 del libro Agua (Editorial Torremozas, 2010), escrito por Silvia Castro Méndez, y que ha sido reconocido con el Premio Aquileo Echeverría de Poesía 2010 en Costa Rica, el país natal de Silvia Castro.
Sé que ahora parecerá que lo digo por la ocasión, pero no por ello voy a dejar de decirlo ya que lo pienso: Agua es un libro muy bueno. Silvia demuestra una solidez de pensamiento, una capacidad de construcción poética y una oportunidad en el manejo de la elocuencia francamente remarcables.
Sé que parecerá que es por el premio que el libro ha recibido, y también. Pero hace ya días - incluso meses- que quería traer a este blog un poema de Agua. Como no llego a nada, pues se me echan los acontecimientos encima (me pasa todo el rato con todo). Lo importante (además del libro de Silvia en sí mismo) es el acontecimiento: pues le han concedido el premio literario más importante de su país, el Premio Aquileo Echeverría 2010, por este libro. Y para los zaragozanos la otra cosa importante es que ella, Silvia Castro, vive entre nosotros ahora: aunque ella es tan discreta que nunca se deja notar.

Pongo varios enlaces además:
Uno, a la ficha editorial de Agua, para que sepáis donde ir a pedir corriendo el libro y para que conozcáis un poquito a Silvia Castro (los que no la conozcáis): http://www.torremozas.com/epages/ea0701.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/ea0701/Products/CT0241
Otro, a Crepusculario siglo 21, el blog de poetas que mantiene Fernando Sarría, donde aparecieron algunos poemas de Agua (Supermercado lo he tomado de allí - por mera comodidad, claro) : http://crepusculariosiglo21.blogspot.com/search/label/Silvia%20Castro%20M%C3%A9ndez
Y un último a la ficha de Wikipedia de los Premios Nacionales Aquileo Echeverría: http://es.wikipedia.org/wiki/Premios_Nacionales_Aquileo_J._Echeverr%C3%ADa
martes, 27 de julio de 2010
Poetizando / La extranjera
A Francis de Miomandre
Habla con dejo de sus mares bárbaros,
con no sé qué algas y no sé qué arenas;
reza oración a dios sin bulto y peso,
envejecida como si muriera.
Ese huerto nuestro que nos hizo extraño,
ha puesto cactus y zarpadas hierbas.
Alienta del resuello del desierto
y ha amado con pasión de que blanquea,
que nunca cuenta y que si nos contase
sería como el mapa de otra estrella.
Vivirá entre nosotros ochenta años,
pero siempre será como si llega,
hablando lengua que jadea y gime
y que le entienden sólo bestezuelas.
Y va a morirse en medio de nosotros,
en una noche en la que más padezca,
con sólo su destino por almohada,
de una muerte callada y extranjera
Fernando Díaz:
jueves, 3 de junio de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
Sonora y Bella Varsovia

Tiene triángulos y esferas luminosas, puertas
que se cierran, perros que ladran. Lágrima
o arena, pueden ser igual.
Tu cara entre mis sueños no se parece a ti, pero
eres tú.
***
Clas,
Clas
Clas.
Mueve las alas, una duda gigante a lo lejos.
indecisa la luz. Y certero,
el atardecer sombrío.
Y
jueves, 22 de abril de 2010
Claridad
palpa nuestro cuerpo
y lo abre y lo disgrega.
Y la claridad canta
a la espuma y las llamas.
Y es el esplendor de la muerte
en el desfiladero de sombra,
en el bosque de nubes.
El que vive es una casa ardida y apartada
y se siente construido con vigas de fuego,
respira el anhelo de erigir más blancura,
en el cielo, contra el sol y contra la noche,
sabiendo que la vida es capricho
de un solo dios enloquecido.
"Claridad" es un poema de Ángel Gracia, de la tercera parte (Sementera) de su libro reciente Arar, que ha publicado Prames y que
es
un poemario
esencial
Texto de la intervención de Jesús Jiménez en la presentación del libro (la otra intervención exegética corrió a cargo de Ana Muñoz)
Foto: Miguel Angel Latorre
miércoles, 31 de marzo de 2010
Tras los ojos de una radio

Antes de ser una avenida, Tenor Fleta tenía una zanja
por donde el tren cruzaba Zaragoza
existían pequeñas parcelas y casas muy modestas
como aquella en la que yo vivía.
Por las noches retemblaba mi habitación cuando
pasaban los expresos
y yo, insomne, soñaba viajes en coche cama con cenas de ensueño
en el vagón restaurante.
Mientras, Alberto Oliveras nos decía que éramos formidables
desde una radio que aún conservo, vieja y callada hace decenios.
Le falta alguna pieza, como a mí media vida,
pero aún vive en silencio y, ahora, tiene calefacción central
y aire acondicionado.
Más siempre no fue amable esta radio vieja y silenciosa,
sobre todo cuando el padre Peyton desgranaba su rosario en familia
y el dictador de la voz de pito y el alma de piedra gritaba sus arengas.
Doroteo Martí hacía llorar a mi madre con maldades noveladas
y Pepe Iglesias el Zorro cantaba su cancioncilla intrascendente
mientras yo pretendía resolver el teorema de Pitágoras
en papeles usados:
“La suma de los cuadrados de los catetos es igual a…”
En aquel colegio de bombillas sucias y niños con miedo
El hermano Julio me había intentado meter mano
(me quería mucho el hermano Julio, pero yo siempre
salía temeroso;
me susurraba al oído cosas que por fortuna no recuerdo).
Por la noche, la radio encendía sus ojitos y sé que nos veía
cuando mi padre regresaba cansado de golpear el viento
y mi madre desenvolvía el papel de estraza de la cena;
yo le guiñaba entonces un ojo a mi radio, vieja compañera
de aquellos días en penumbra
donde soñaba viajes en expresos de sillones lujosos
c omo los de los filmes
y le daba las gracias por animarnos a vivir.
lunes, 1 de febrero de 2010
Blues horizontal, de Raquel Lanseros

La cama es una astilla de horizonte.
Todo lo vivo cabe entre sus márgenes.
Nos vienen a parir aquí, tumbadas boca arriba
empujando el presente para hacernos un hueco.
Yo también volveré. Un día claro, sin manchas,
me tumbaré sobre ella para siempre.
Dejadme antes tan sólo anotar este blues en mi cuaderno.
El blues, igual que el sexo
comienza en alfa y termina en omega.
Al fin y al cabo,
yo misma soy el buitre
que sobrevuela en círculo mi propio cadáver.
lunes, 21 de diciembre de 2009

me han crecido nombres como extremidades, como ojos, como bocas. Me parezco a los cuadros de Warhol y a los ceniceros de los hoteles, a una diosa oriental
Con todas las bocas te llamo y con todos los ojos. Con todas las extremidades podría abrazarme a ti, pues he aprendido desde niña en los documentales que en cualquier país la lluvia es verde y negro el sueño que no llega
Mi tiempo es el tiempo en que puedes mirarme, porque no habito espacio ni sol más allá de este cordón umbilical que a veces es un árbol y muchas otras la carretera que da la vuelta al mundo
Todas mis variaciones que tú amas las he diseminado por el mundo porque alcanza mi deseo para multiplicarme por todas las antenas y pantallas: seré cualquier mujer que tú alimentes o maldigas
Tengo los dedos fríos de quedarme pegada a la fachada de cristal de mi oficina. Vivo en el polo Sur, en medio de la gran tranquilidad, concentrada en el trabajo de posar para ti
a todas horas
ante esta web-cam
Ya no estoy en los catálogos de tus exposiciones, y solamente viajo los fines de semana para alojarme en los hoteles por donde tú has pasado y entiendo que ser libre en este mundo de teléfonos
es una forma de ser intercambiable.
lunes, 6 de abril de 2009
Terapiarte
Azarosamente o no (a veces tengo dudas sobre si el azar lo sea o más bien lo parezca) he concatenado algunas lecturas que hablan del amor y del dolor en el arte, del arte como terapia casi chamánica. Por ejemplo,
el suplemento Cultura/s de La Vanguardia (n. 354, en internet sólo está el primer artículo) -ese que ya he citado varias veces, porque me gustan muchísimo sus dossieres principales, que casi siempre analizan las implicaciones de la literatura y el arte desde ópticas muy diversas y abiertas - hablaba exactamente de éso: a propósito de la antigua comunidad de los terapeutas, descrita por Filón de Alejandría a principios de la era cristiana, el dossier recorre las formas en que el arte actúa en el individuo y en la sociedad para superar el dolor, para alcanzar transformaciones sanadoras, para procurar un conocimiento esclarecedor. En este dossier, Jesús Martínez -Clará, al hablar sobre el arte de autores tan distintos como Tàpies, Evru y Gabriel, escribe: "El arte contemporáneo se funda sobre el dolor, pero, a su vez, posee el antídoto eficaz que se encuentra en su propia práctica, augura renovación y felicidad". Igualmente Joan Bertard cuenta como "Kandinsky, que de joven había estudiado etnográfia y tenía conocimiento directo de los chamanes que había en el imperio ruso más allá de los Urales, se atribuyó a sí mismo este papel del artista como chamán. Sólo el arte podría salvarle de la intensa ansiedad, depresión y angustia que le acompañaba desde su niñez. El dibujo y la xilografía eran el único medio de salvarse del dolor y de situarse fuera del tiempo y del espacio. En su madurez se refería al arte como el único medio pro el que una persona puede hablar a la humanidad de lo sobrenatural. Sus pinturas invitaban al espectador a entrar y pasearse por dentro del cuadro. En este itinerario conducido por el artista el espectador moderno podría encontrar también curación a sus terrores y calamidades".
- entiendo yo que ya es bastante con la naturaleza/no hace falta lo sobrenatural: entiendo que lo sobrenatural no es sino todo aquello que aún no entendemos de lo natural y como últimamente estoy intentado comprender algunas cosas de la ciencia, veo que hay mucho más que no sabemos que conocido: incluso la gran ciencia de nuestros días parece basarse casi a diario en intentos de conciliar supuestos que no entendemos-
Ilustración de José Villarrubiá en El Espejo del Amor
sábado, 7 de marzo de 2009
Relojes
martes, 17 de febrero de 2009
Algunos hombres insaciables

Yo estaré sentada en lo alto de un rascacielos
con las piernas colgando
mirando cómo os dejáis llevar por el miedo y la fiebre.
Habremos rezado día y noche a cambio de ser otro,
de lograr convertirnos en algún ser anfibio no descubirto
preparados para resistir bajo las aguas y no despertar sospecha alguna.
Lluvia ácida, gotas de limón y nubes cítricas
desprenderán el veneno definitivo sobre todos vosotros
y los dioses se reirán a carcajadas.
Jenny Lee en el tocador de vuestros mares cepillará su pelo,
se dará polvos de arroz en las mejillas
y sacará de los océanos los mascarones de proa
que nacieron con su rostro y con sus manos.
No comprenderéis cuánto se alegrará de volver
así como no comprendéis por qué os digo todo esto.
Marylin la mirará embelesada
y querrá envenenar las manzanas transgénicas
para volver a ser la más hermosa del Reino
pero nadie la ayudará a sacudir los árboles que queden en pie a esas alturas.
Sonará la música de los hambrientos entre la multitud
cuando no quede ni rastro de vuestros suburbios y caminos.
El maquillaje de las maniquís enfermas
estará al alcance de cualquier alma
con afán irrefrenable por ser otro.
Tocadas las siete trompetas
no habrá pin-up capaz de entonar vuestro himno:
se escribirán canciones nuevas y poemas nuevos
sobre la faz de la tierra y los reflejos del océano.
Días de lluvia están por llegar
pero sólo algunos podrán contarlo.
(Almudena Vidorreta, del poemario "Algunos hombres insaciables", accésit en el Premio de Poesía Delegación del Gobierno 2008, editorial Aqua)
** Fotografía: Miguel Angel Latorre (publicada en la serie "Valentino", publicada en El Cronista de la Red, número-versión 16.0)
***** "Algunos hombres insaciables" o el libro del apocalipsis por el agua, (¿que dijo Elliot?: teme la muerte por el agua). Pero la cortina de agua del verano elliotiano es ahora el diluvio universal, que amenaza y redime.
martes, 20 de enero de 2009
3 poemas del libro El Alhaquín (v. post 18/01/2009, d 1. )de Fernando Sarría, accésit en el Premio de Poesía Delegación del Gobierno 2008

Me gusta meter mis dedos
por debajo de tu ropa interior,
tensar la tela
y hacer estremecer tu piel tibia.
Duermes y mis manos se reposan en tu vientre.
Cerco tu sexo y mis yemas se sujetan a tu cuerpo
con la suavidad de una mirada.
.......
Puedes ser la última mujer de mi vida,
pero quizás tengas todavía el poder
de recordarme a la primera.
........
Mañana te habrás ido en un tren nocturno
pero ya sé de los olvidos tantas cosas
que nunca temo a las estaciones intermedias.
martes, 6 de enero de 2009
Filosofía de la minucia, de J. Jorge Sánchez
EL CAPITAL - Karl Marx
En ocasiones los versos cruzan mis labios
mientras espero que le quiten la piel al lenguado
y le extraigan la espina dorsal;
mientras ls manzanas van depositándose en la bolsa
para ser calibradas;
mientras acomodo los huevos en el carro de la compra
buscándoles esa posición que garantice su supervivencia.
Cruzan mis labios con premura,
carentes de ritmo y sonoridad, de sentido,
y se pierden porque no tengo dónde apuntarlos
porque no tengo armas para obligarles a frenar.
Se pierden aunque intente repetirlos
y acelere el paso y desestime los comentarios de los tenderos.
Se pierden.
Se pierden incluso en casa,
mientras estoy fregando los platos
creyendo que la espuma del lavavajillas es hermana de la del mar;
mientras baño a la cría
y al aclarar su cabello enjabonado me acerque a la ducha tras la playa;
mientras recojo los platos de la cena
como si de un piscolabis nocturno en jardín veraniego se tratara.
Se pierden porque nunca termina de llegar
ese acontecimiento propicio que interrumpiría
la cadena de tareas que se ligan fervorosamente.
Qué no daría por disponer del tiempo suficiente
para solidifcar los ríos de palabras.
Qué no daría por poder envolverme
en cuartillas y escribir y reescribir.
Qué no daría porque la plusvalía
que me adelgaza el alma
fuera pura batalla de la lengua.
Daría cualquier cosa por mi fetiche aterciopelado.
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Sonia Fides manda a través de Marta Navarro este libro: Filosofía de la minucia, de J. Jorge Sánchez (Bartleby Editores). Lo manda como un regalo, que lo es.
Coda (muy personal): la voz y el tono del poema me parecen especialmente adecuados y ajustados, me parecen cuajados. Pero no puedo evitar pensar que si la voz textual que habla fuera la de un hombre habríamos ganado infinidad de sugestiones y sugerencias nuevas.







