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sábado, 19 de junio de 2010

Sintomas de la Entropía/8

Tiempo.

no /


hAY:


suFICIENTE: Quiero


una dimensión (vida) para cada--> cada deseo/placer y+o tarea/compromiso y+o recuerdo/esperanza

xque

no hAY manera de que la suma de todo cuanto nos integra y nos compone (en este mundo de hoy) quepa en una sola dimensión /en un tiempo líneal / en un solo yo
semos muchos yo´s
pero no sabemos caminar sino por una única línea temporal ---->
no sale la cuenta, así que

- quiero ser yo y todos mis clones necesarios-



TIEMPO es
esto:






Esto es la ventana de La Casa del Poeta en Trasmoz (Asociación -Editorial- Olifante). Un privilegio. Tiempo es cuando una sola (sin clones) puede y es capaz de atender con un poco de orden y coherencia personal a todas las cosas que le pasan por la cabeza. Pero para que eso suceda, claro, tiene que llover detrás de los cristales.



p.d.

Después de volver de detrás de la ventana, se ha amontonado una semana abrumadora de tareas y obligaciones inmediatas: lo inmediato no deja márgenes

¿cómo escribir /en dónde sea/ sin márgenes...?

Recuperemos los márgenes en alguna medida: sigamos con Pop-pins, por ejemplo \no olvidéis que Pop-pins está buscando su dimensión y su ritmo (ha cambiado por ejemplo de dirección, a otra más suya, digamos que ---->http://pop-pins.es, al cuidado de Plica-Zaragózame=Emilio & César)

os convoco para la salvar Pop-pins de la eNTROpía






miércoles, 10 de marzo de 2010

"Tiempo" de Vicente Luis Mora



Hablaba cuatro posts más abajo - y entre otras cosas- de la lectura del poemario "Tiempo", de Vicente Luis Mora. Aporté por allí un par de enlaces que juzgo muy sustanciales para la comprensión de este texto. Uno titulado "Tiempo de Vicente Luis Mora" o "Tiempo does not exit", firmado por Carlos Gámez, que yo he recogido desde SalonKritik; otro, firmado en su blog por Agustín Fernández Mallo, en un post alusivo a varios libros que creo él considera importantes.

Mientras Fernández Mallo alude preferentemente a la iconografía del poemario, a sus referencias literarias/de pensamiento o a la técnica de construcción del texto, Carlos Gámez se extiende más en considerar los conceptos objeto de la reflexión poética construida y verificada a través de las estrofas de "Tiempo". Ambos artículos se complementan muy bien. Y como ya decía cuatro post más abajo, no hay mucho que añadir, a no ser que vayamos profundizando en el análisis del poemario parte a parte, enunciado a enunciado, imagen a imagen...

Sí quiero decir que juzgo "Tiempo" como un poemario excelente. Un texto que establece y sienta sin duda puntos de partida, y éso equivale a desempeñar un papel diferenciado en la evolución de la literatura poética en castellano. Si hablaramos con términos semánticamente pertenecientes a la tradición crítica, podría decirse que "Tiempo" es poesía metafísica, porque en efecto trabaja la contradicción y la paradoja de la existencia humana y del conocimiento.

En palabras de Gámez el tema del poemario sería el paso del tiempo. Pero yo pienso que va bastante más allá. "Tiempo" no se queda en una reconsideración de la angustia vital humana ante la caducidad y la fugacidad. Es en verdad una pausada, vertebrada y muy completa exposición de un discurso poético que quiere redefinir la propia naturaleza del hombre. Esencialmente modificada la comprensión de esa naturaleza por el conocimiento científico, al igual que ha sucedido a lo largo del siglo pasado con el entorno planetario y cósmico, el poemario de Mora aspira a mostrarnos un nuevo concepto del yo individual, como queda bien de manifiesto al final del libro, que lo miremos como lo miremos consiste precisamente en la negación de la existencia de tal entidad: tan desierto y tan vacío el yo como el cosmos, o no, pero en cualquier caso todo lo mismo, sin fronteras, sin punto de vista de perspectiva posible fuera del transcurso.

Si en una concepción diacrónica de la historia (propia de las necesidades burguesas de poder), cada cambio de ciclo viene señalado por el lugar que ocupa el hombre en el universo, "Tiempo" está indicando que efectivamente nos encontramos en una época/bisagra cultural y temporal, o quizás ya definitivamente instalados en otros parámetros, muy diferentes a toda la deriva post-romántica vivida durante los siglos XIX y XX.

Por éso, el poemario de Mora es decisivo para nosotros, y creo que no tanto desde un punto de vista formal e iconográfico, que posiblemente también, sino sobre todo en cuanto a la exploración e incorporación al "ámbito literario" de un lenguaje no propio, trasfundido desde el "ambito de la ciencia" (aunque a mi entender esta frontera igualmente puede considerarse dinamitada) y en cuanto que ofrece la constatación de los nuevos términos existenciales en los que nos hallamos inmersos.

Es cierto que desde un punto de vista emocional, y eso es un logro más del texto de Mora, seguimos percibiendo un ser humano angustiado, solo, incluso resignado a su vacío final, a su nada. Y todo ello suena mucho a sabido. Pero como es bien conocido: no es el hombre el que cambia, lo que cambia y lo que obliga a reubicarse y reconsiderarse periódicamente es la tecnología. Y ahí estamos, porque el espacio es tiempo y el problema de la percepción de nuestra nada no deja de ser una incapacidad de conocimiento (desierto).




"Tiempo", Vicente Luis Mora. Ed. Pre-Textos Poesía (2009)





sábado, 20 de febrero de 2010

Desierto/Mar

A menudo me quejo de que la vida me ocupa mucho tiempo. Pero es una simple y despechada forma de hablar. Pues todo el tiempo viene ocupándose en la vida. Normalmente lo que realmente quiero decir es que mucho tiempo se ocupa en tareas y dedicaciones no siempre apetecibles ni amables (desierto o selva, no sé). Que a menudo me ocupa poco tiempo (menos del que necesitaría, desde luego) la lectura, por ejemplo, entre otras cosas que me gustan y que me hacen sentir bien (desierto o mar, quizás).

Llevo con retraso (aunque eso sea relativo, claro, ya lo entiendo) la lectura de Tiempo (Vicente Luis Mora) y El fondo del cielo (Rodrigo Fresán). Y en ello ocupo parte de mi tiempo en estos días.

Ambos libros me parecen importantes (otra cosa es que me gusten, que también y mucho). Tengo que terminarlos. Así que todavía no puedo ni debo hablar por mí misma, más allá de la consideración que ya he dicho. Dejo al final algunos enlaces a través de los cuales podrá valorarse la conveniencia inexcusable de la lectura de ambos libros.

Aquí y ahora me interesan: el individuo / el desierto / la marcha



De Tiempo (Vicente Luis Mora):



"Parece que no hay nada,
pero hay lo más importante:
espacio, tiempo, luz, silencio.
Con eso se hacen
las eternidades.

Logoi. Topoi.

Dialogía/Diatopía


Para ser otro,
hay que estar
en otro sitio.


Y la nada del cielo se llama vacío.
Y la nada del hombre se llama retiro.
Y la nada de las montañas se llama caverna.
Y la nada del mar ¿cómo se llama?


Se llama desierto"







"El hombre ese que dijo amar el desierto "porque es limpio" estaba loco. O tuvo la suerte de que le tocara otro desierto en el sorteo.

El desierto -al menos este desierto, ese desierto tan poblado- está lleno de basura. Basura que no aparece en los mapas del desierto, pero que ahí está. Pedazos de varias guerras, restos de vehículos acorazados, jirones de uniformes, huesos que no resultan fáciles de identificar como de humanos o de animales, banderas vencidas mucho más allá de su fecha de expiración chasqueando en el viento, recipientes de alimentos y botellas vacías, pequeños lagos de petróleo en llamas, sillas metálicas como esas en las que te sientas al borde del mar o en las orillas de un capo deportivo, varios oasis cerrados por cambio de dueño, hojas sueltas de revistas con fotografías de mujeres desnudas, armas desarmadas, un par de camellos sin dueño deambulando con el aire desorientado de quien ha sobrevivido a una fiesta catastrófica y ya no recuerda cómo volver a casa, piezas sueltas del puzzle de un helicóptero, una tienda de campaña con una cruz roja en el techo y nadie ni nada dentro, perros tan flacos que parecen flamear como espejismos..." (De El fondo del cielo, Rodrigo Fresán)



- Me he acordado de: Los ladridos atruenan en las deslumbradoras plazas de los desiertos (Las esquinas de la Luna)


- Desierto/Mar - por Malatorre





- Los enlaces:






-Una nota: la distribución geográfica sobre el soporte (pantalla) de los versos y estrofas de Tiempo traídos aquí desde el papel no corresponden a la decidida por el autor, pero es que no encuentro la manera de hacer que se queden en su sitio (luego pixel no=átomo, o eso parece)